Durante generaciones, arqueólogos e historiadores discutieron la fecha y el motivo de la fundación del Templo de Karnak, el mayor complejo religioso del Antiguo Egipto. Ahora, una investigación conjunta de la Universidad de Southampton y la Universidad de Uppsala ha despejado la incógnita: Karnak fue erigido hace unos 4.000 años, en torno al 2000 a.C., como centro de culto a Amun-Ra, el dios supremo que fusionaba al dios del aire Amun y al dios solar Ra.
El hallazgo, publicado en octubre de 2025, descarta hipótesis anteriores que situaban su construcción antes del 2300 a.C. y confirma la importancia del lugar no solo como edificio monumental, sino como símbolo de la evolución religiosa y cultural de Egipto.
Cómo se investigó el origen de Karnak

El estudio geoarqueológico es considerado el más exhaustivo realizado en el sitio. Para reconstruir su cronología, los investigadores analizaron 61 núcleos de sedimento y decenas de miles de fragmentos cerámicos. Estos materiales permitieron establecer cómo cambió el paisaje a lo largo de los milenios y confirmar las primeras ocupaciones humanas en la zona.
Los fragmentos más antiguos datan de entre 2305 y 1980 a.C., una evidencia que respalda la datación oficial del templo. Además, los análisis revelaron que, antes del 2520 a.C., las frecuentes inundaciones del Nilo impedían asentamientos permanentes en la zona.
Un emplazamiento cargado de simbolismo

El lugar elegido para construir el templo no fue casualidad. Los canales del Nilo crearon una isla elevada rodeada de agua, un terreno que ofrecía tanto protección natural como un profundo significado religioso. En la cosmogonía egipcia, Amun-Ra emergía desde “el lago” como tierra firme, un mito que se reflejaba directamente en la geografía de Karnak.
Este vínculo entre paisaje y religión reforzó la centralidad del templo en la vida espiritual del Antiguo Egipto. Con el tiempo, el complejo se expandió hasta abarcar 200 hectáreas, con templos, pilonos, capillas y avenidas monumentales que hoy siguen siendo Patrimonio de la Humanidad.
El papel de Karnak en la historia egipcia
Karnak no fue solo un templo: se convirtió en un centro neurálgico religioso y político. Su crecimiento estuvo ligado a la evolución de Tebas como capital espiritual de Egipto y a la construcción de otro enclave célebre situado cerca: el Valle de los Reyes, donde reposan faraones como Tutankamón.
El complejo, construido con arenisca, caliza y granito, se ha conservado en un estado excepcional, permitiendo que millones de visitantes lo recorran cada año y ofreciendo a los expertos un laboratorio único para estudiar la ingeniería y la espiritualidad del Antiguo Egipto.
Un legado entre religión, paisaje y poder
El reciente descubrimiento no solo resuelve una incógnita arqueológica, sino que también subraya cómo los egipcios integraron su cosmovisión religiosa con el entorno natural. Karnak es hoy un testimonio de esa relación entre paisaje, creencias y poder, un lugar donde la arquitectura monumental se alinea con la geografía y los mitos para narrar la grandeza de una civilización que sigue fascinando al mundo.
[Fuente: Infobae]