Hace casi 12.000 millones de años, las galaxias vivieron una etapa frenética conocida como el “Mediodía Cósmico”. Fue entonces cuando nacieron estrellas a un ritmo desenfrenado, hasta 100 veces más que en la actualidad. Ahora, un equipo internacional de científicos ha descubierto que esta era escondía un ingrediente inesperado: rayos cósmicos más energéticos de lo que nadie había previsto.
Una época decisiva en la historia del universo
El “Mediodía Cósmico” se sitúa apenas 2.000 millones de años después del Big Bang. Durante ese periodo, las galaxias crecieron a gran velocidad debido a frecuentes fusiones, lo que disparó la formación estelar. Entender cómo y por qué ocurrió este fenómeno es fundamental para explicar la evolución posterior de las galaxias, incluida la Vía Láctea.
Sin embargo, estudiarlo ha sido un desafío monumental: la distancia y el polvo cósmico ocultan buena parte de la luz visible de aquellas galaxias.
Utilizando el @GTCtelescope, un equipo liderado por una astrofísica mexicana descubrió cúmulos globulares en M106, que giran a la misma velocidad que el gas en el disco de la galaxia, y podrían ser una reliquia del mediodía cósmico.
Se publicó ayer en ApJ. https://t.co/s4wS77DGRG pic.twitter.com/KAPJ6LSF5y— INAOE México (@inaoe_mx) May 2, 2019
Cómo los astrónomos vencieron al polvo cósmico
Para atravesar esa barrera, el equipo de investigación empleó radiotelescopios de última generación: MeerKAT, el Very Large Array y el Radiotelescopio Gigante de Ondas Métricas. A diferencia de la luz visible, las ondas de radio pueden atravesar el polvo cósmico sin ser absorbidas, permitiendo observar más de 160 galaxias de esa época y obtener sus espectros.
Este enfoque abrió una ventana única al pasado del universo, revelando detalles invisibles hasta ahora.
El hallazgo inesperado de los rayos cósmicos
El estudio, publicado en The Astrophysical Journal y liderado por la astrónoma Fatemeh Tabatabaei, mostró que estas galaxias estaban impregnadas de rayos cósmicos de altísima energía. En lugar de disiparse, se mantenían activos gracias a la presencia de campos magnéticos galácticos turbulentos y entrelazados.
Estos rayos cósmicos —partículas aceleradas en supernovas y agujeros negros— podrían haber jugado un papel decisivo en la extraordinaria tasa de formación estelar del “Mediodía Cósmico”, actuando en paralelo a las fusiones galácticas.
#vocesabia que “meio-dia cósmico” é a fase do Universo com maior taxa de formação de estrelas e de alimentação de seus Buracos Negros Supermassivos? O Universo tinha ~3 bilhões de anos e era ~30 vezes mais denso! #ciencia #universo #astronomia #universo #cosmologia pic.twitter.com/e0bggUGoiG
— Thaisa (@thaisa_sb) April 4, 2022
Implicaciones para el futuro de la astronomía
El hallazgo sugiere que los campos magnéticos no eran simples actores secundarios, sino motores clave en la evolución de las galaxias. Con la próxima entrada en funcionamiento del Square Kilometer Array, que mapeará miles de millones de galaxias en ondas de radio, los astrónomos esperan comprobar hasta qué punto este fenómeno fue común.
El “Mediodía Cósmico”, lejos de ser un recuerdo remoto, podría contener la clave para entender por qué las galaxias actuales son como las vemos hoy.
Fuente: Meteored.