Saltar al contenido
Ciencia

El hallazgo cerebral que podría cambiar el rumbo del Párkinson

Una investigación internacional identificó una red cerebral clave que estaría en el centro del Párkinson. El descubrimiento desafía décadas de enfoque exclusivo en los ganglios basales y abre la puerta a terapias más precisas que podrían ir más allá del alivio sintomático.
Por

Tiempo de lectura 4 minutos

Comentarios (0)

El párkinson afecta a millones de personas en todo el mundo y, hasta ahora, la medicina se ha concentrado principalmente en controlar sus síntomas. Pero una nueva línea de investigación propone mirar el problema desde otra perspectiva: no como una falla aislada del movimiento, sino como una alteración en una red cerebral más amplia. El cambio de enfoque podría redefinir la forma en que entendemos y tratamos la enfermedad.

Una red en el centro del problema

El párkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente, solo por detrás del alzhéimer. Se estima que cerca de 10 millones de personas conviven con este trastorno, caracterizado por temblores, rigidez muscular, lentitud de movimientos, alteraciones del sueño y deterioro cognitivo progresivo.

Un equipo del Laboratorio Changping en Beijing, junto con investigadores de la Universidad Washington en San Luis, identificó una red cerebral que podría desempeñar un papel central en la fisiopatología de la enfermedad. El estudio, publicado en Nature, señala a la llamada red de acción somato-cognitiva (SCAN, por sus siglas en inglés) como un nodo clave.

Esta red, localizada principalmente en la corteza motora, estaría implicada en la coordinación entre intención cognitiva, ejecución del movimiento, regulación fisiológica y motivación conductual. Según los autores, el párkinson no sería simplemente un problema de neuronas motoras aisladas, sino una alteración funcional de esta red más amplia.

Parkinson al descubierto: cómo la inteligencia artificial detecta lo invisible en simples videos caseros
© FreePik

Más que un trastorno del movimiento

Durante décadas, la explicación dominante vinculó el Párkinson con la disfunción de los ganglios basales, estructuras cerebrales esenciales para el control del movimiento. Sin embargo, los síntomas de la enfermedad van mucho más allá de lo motor.

Pacientes también experimentan alteraciones digestivas, cambios cardiovasculares, trastornos del sueño y dificultades cognitivas. Esta combinación llevó a los investigadores a preguntarse si debía existir un mecanismo común capaz de integrar funciones corporales y mentales.

La red SCAN, descrita por primera vez en 2023, parecía encajar con ese perfil. En el nuevo trabajo, los científicos exploraron si la disfunción de esta red podía explicar tanto los síntomas motores como los no motores del trastorno.

Los resultados sugieren que la hiperconectividad entre la SCAN y regiones subcorticales vinculadas a la memoria, las emociones y el control motor estaría asociada a las principales alteraciones del párkinson.

Cómo se llevó a cabo el estudio

La investigación analizó imágenes cerebrales de más de 860 personas, incluyendo pacientes con diagnóstico de párkinson, individuos con otros trastornos del movimiento y voluntarios sanos.

Los científicos emplearon técnicas avanzadas de conectividad funcional en estado de reposo, que permiten observar cómo interactúan distintas áreas del cerebro cuando no se realiza ninguna tarea específica. También incorporaron registros de electrocorticografía para medir directamente la actividad eléctrica cortical.

Además, examinaron seis cohortes sometidas a diferentes tratamientos: levodopa, estimulación cerebral profunda, estimulación magnética transcraneal y ultrasonido focalizado guiado por resonancia magnética, entre otros.

El hallazgo fue consistente: las terapias resultaban más efectivas cuando lograban reducir la hiperconectividad anómala entre la red SCAN y las estructuras subcorticales. Esto sugiere que el éxito terapéutico podría depender de la capacidad de modular esa red específica.

Un posible cambio en la estrategia terapéutica

Con base en estos resultados, el equipo desarrolló una intervención no invasiva dirigida directamente a la red SCAN mediante estimulación magnética transcraneal de precisión.

En un ensayo piloto, 18 pacientes recibieron estimulación enfocada específicamente en esta red durante dos semanas. El 56 % mostró una respuesta clínica positiva. En contraste, solo el 22 % de otro grupo que recibió estimulación en zonas cercanas, pero no directamente sobre la SCAN, experimentó mejoras comparables.

La diferencia observada sugiere que dirigir la terapia con mayor precisión anatómica podría aumentar significativamente su eficacia. Según los investigadores, intervenir sobre la actividad de la red podría no solo aliviar síntomas, sino potencialmente influir en la progresión del trastorno.

Prudencia ante un avance prometedor

Pese al entusiasmo que generan los resultados, los especialistas subrayan que se trata de hallazgos preliminares. El ensayo clínico fue de pequeña escala y requiere validación en estudios más amplios y con seguimiento prolongado.

Aun así, el trabajo introduce una perspectiva diferente: en lugar de centrarse exclusivamente en regiones motoras aisladas, propone entender el párkinson como una alteración de redes neuronales complejas.

Si futuras investigaciones confirman esta hipótesis, el abordaje clínico podría evolucionar hacia terapias personalizadas orientadas a circuitos específicos del cerebro. Un cambio que, de consolidarse, podría transformar la manera en que se diagnostica y trata una de las enfermedades neurodegenerativas más extendidas del mundo.

 

[Fuente: TN]

Compartir esta historia

Artículos relacionados