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Mundo

El hombre más rico del mundo marcha cuarto en una carrera que explica cómo funcionan los sobornos en el poder político

¿Qué recibirá Elon Musk a cambio de sus donaciones políticas?
Por Matt Novak Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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Elon Musk ocupa actualmente el cuarto puesto en una nueva lista de los mayores donantes políticos de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato, según un análisis de The New York Times. Sin embargo, el hombre más rico del mundo tiene previsto reunirse este viernes con el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y todavía le queda mucho tiempo para repartir aún más dinero entre los candidatos que apoyan al Partido Republicano y al presidente Donald Trump.

The New York Times analizó a los 20 mayores donantes, que en conjunto ya destinaron 1.200 millones de dólares a candidatos que compiten en elecciones federales durante este ciclo. Los cinco primeros lugares corresponden a Marc Andreessen y Ben Horowitz, con 115 millones de dólares; George y Alex Soros, con 103 millones; Jeff Yass, con 94 millones; Elon Musk, con 90 millones; y la organización republicana sin fines de lucro One Nation, que aportó 76 millones y funciona como un brazo del Senate Leadership Fund. Salvo la familia Soros, todos los integrantes de los cinco primeros puestos respaldan a los republicanos.

Musk ya gastó una fortuna en Trump, pero esta vez podría ir todavía más lejos

Musk gastó alrededor de 290 millones de dólares durante el ciclo presidencial de 2024 para ayudar a Donald Trump y a otros republicanos a tomar el control del gobierno. El oligarca tecnológico fue recompensado con el llamado Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), un proyecto destinado a desmantelar buena parte del gobierno federal.

Musk ayudó a supervisar la salida de aproximadamente 300.000 empleados federales y decidió por su cuenta qué programas debían continuar y cuáles serían eliminados. Todo esto a pesar de que es el Congreso el que, como es sabido, tiene la potestad de decidir cómo se utiliza el dinero público.

Musk autorizó a su súper PAC, America PAC, a gastar al menos 100 millones de dólares, aunque otros informes señalan que planea desembolsar hasta 200 millones antes de las elecciones de noviembre. Politico sostiene que este año los republicanos cuentan con una “ventaja económica considerable” sobre los demócratas, y todo indica que Musk será una pieza importante de ese enorme fondo electoral. Sobre todo si consigue lo que busca a cambio de ese dinero.

¿Y qué quiere Musk? Si uno observa su cuenta de X, parece obsesionado con mantener a Estados Unidos tan blanco como sea posible, una meta en sintonía con la política migratoria de Trump. En 2025, el presidente suspendió la admisión de todos los refugiados, con la excepción de los sudafricanos blancos, que ahora representan el 99% de las personas admitidas como “refugiadas” en Estados Unidos.

The Washington Post informó este viernes que, a partir del 1 de octubre, los refugiados sudafricanos blancos podrían comenzar a recibir 4.500 dólares por persona, el doble de la cantidad anterior. Musk nació en Sudáfrica y su hermano llegó a afirmar que ambos vivieron como inmigrantes indocumentados en Estados Unidos antes de obtener la ciudadanía.

Contratos públicos, protección política y los verdaderos intereses del magnate

Musk también está interesado en los lucrativos contratos gubernamentales que benefician, entre otras compañías, a SpaceX, su empresa espacial y de inteligencia artificial. Como informó CNN a comienzos de este año, “prácticamente toda” la fortuna del empresario puede rastrearse hasta contratos con el Estado.

Cuando el director ejecutivo de SpaceX se dedicó a cancelar contratos mientras estaba al frente de DOGE, muchas personas advirtieron que todos los proyectos pertenecientes al propio oligarca permanecieron intactos. Evidentemente, no fue una casualidad, sino una señal característica del deterioro democrático.

Musk, cuya fortuna asciende a 857.000 millones de dólares según Forbes, probablemente también quiera evitar que sus adversarios políticos lo investiguen. En una entrevista con Tucker Carlson antes de las elecciones de 2024, explicó que una de las razones por las que quería que Trump derrotara a Kamala Harris era que, de lo contrario, podía terminar en prisión.

“Estoy jodido. Si pierde, estoy jodido”, dijo Musk en aquel momento. “¿Cuántos años creen que me darían de prisión? ¿Creen que volvería a ver a mis hijos? No lo sé”.

The New York Times utiliza una descripción algo más… digamos, diplomática para explicar los objetivos del multimillonario: “Las metas del señor Musk van mucho más allá de influir en la política tecnológica, y donó 15 millones de dólares para apoyar a dos candidatos de Ohio y Kentucky con los que sintió una conexión personal”.

¿Una conexión personal? En Ohio, el periódico se refiere al candidato republicano a gobernador Vivek Ramaswamy; mientras que en Kentucky habla de Nate Morris, quien aspiraba a ocupar un escaño en el Senado estadounidense. Ramaswamy quiere eliminar la ciudadanía por nacimiento (un derecho del que él mismo se benefició) y Morris sostiene una postura extremadamente dura contra la inmigración. Tal vez a eso se refiera el periódico cuando asegura que ambos conectaron personalmente con Musk.

Morris abandonó la carrera electoral en Kentucky antes de las primarias debido a sus pésimos resultados en las encuestas. Sin embargo, Trump terminó nombrándolo embajador de Estados Unidos en Colombia.

El sistema político estadounidense permite una forma de soborno legalizado, al menos según lo entendería cualquier persona común. Incluso Jason Calacanis, conductor del pódcast All-In, lo planteó en esos términos en X: “Es de muy mal gusto que los ricos donen semejantes cantidades de dinero y que los políticos las acepten”.

Calacanis, amigo de Musk, continuó: “Sobornas a un policía y te meten preso; sobornas a un político y te convierten en rey”. No está claro si Calacanis advirtió que Musk aparece precisamente en esa lista.

Musk no respondió a las preguntas enviadas por correo electrónico a su empresa X este viernes. Gizmodo actualizará este artículo si recibe una respuesta, algo extremadamente improbable teniendo en cuenta el historial del empresario ignorando las consultas de la prensa.

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