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Imágenes satelitales reconstruidas muestran lo cerca que estuvo el Día D del desastre

Elaboradas a partir de registros meteorológicos históricos, las nuevas imágenes revelan la estrecha apertura entre las nubes que hizo posible el desembarco.
Por Matthew Phelan Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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Tres equipos independientes de meteorólogos trabajaron en secreto para elaborar los cruciales pronósticos que necesitaban los Aliados antes de invadir Normandía durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, los intensos frentes de tormenta de 1944 les dejaron muy pocas alternativas: entre mayo y julio solo aparecieron cuatro fechas posibles (aunque lejos de ser ideales) para ejecutar el Día D. En cada una de ellas, las probabilidades de éxito eran apenas de una contra trece.

“Desde el punto de vista meteorológico, el Día D estaba destinado a ser una apuesta contra todo pronóstico”, recordó años después Lawrence Hogben, meteorólogo de la Marina Real británica.

Ahora, científicos de la Universidad de Reading y del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF) crearon visualizaciones detalladas que muestran cuán pequeña fue realmente la ventana de cielo despejado disponible durante la histórica mañana del 6 de junio de 1944.

A partir de antiguos registros meteorológicos y de una moderna herramienta de síntesis de datos conocida como reanálisis, los investigadores reconstruyeron cómo se habrían visto las imágenes satelitales de aquella jornada. Ese día, cerca de 160.000 soldados estadounidenses, británicos y canadienses desembarcaron en las costas de la Francia ocupada por los nazis.

“Las tropas partieron bajo un cielo que apenas comenzaba a despejarse después de varios días de tormentas y aprovecharon una estrecha ventana de mejores condiciones”, explicó el climatólogo Ed Hawkins en un comunicado de la Universidad de Reading. El científico colaboró con el ECMWF en estas reconstrucciones históricas.

“Un día antes, un día después o incluso unas pocas horas de diferencia, y el clima podría haber detenido la invasión por completo y cambiado el desenlace de la guerra”, afirmó Hawkins.

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Las imágenes satelitales reconstruidas muestran la capa de nubes que cubrió casi toda la región durante el Día D, excepto el canal de la Mancha y las playas del norte de Francia, desde la medianoche hasta las 15:00, en sentido horario a partir de la esquina superior izquierda. Crédito: Universidad de Reading / ECMWF.

Una tormenta casi perfecta

Las imágenes satelitales reconstruidas ofrecen una vista desde gran altitud de las nubes que se extendían sobre las islas británicas, el canal de la Mancha y el norte de Francia el 6 de junio de 1944.

Las herramientas de reanálisis permiten completar o interpolar los espacios existentes entre mediciones climáticas reales para recrear de manera más precisa los patrones meteorológicos del pasado. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos denomina a este proceso “reticulado” o gridding.

Las imágenes creadas por Hawkins y sus colegas muestran zonas despejadas sobre el sur de Inglaterra y el norte de Francia que fueron decisivas para que el Día D pudiera realizarse.

Las intensas lluvias y el mar agitado representaban grandes amenazas para la operación, pero también preocupaban los fuertes vientos y las nubes bajas sobre Normandía. Así lo explicó John Ross, autor del libro The Forecast for D-Day: And the Weatherman Behind Ike’s Greatest Gamble.

“El cielo sobre Normandía tenía demasiadas nubes para que el principal recurso estratégico de Ike [el general Dwight D. Eisenhower], las fuerzas aéreas aliadas, pudiera proteger eficazmente el desembarco frente a los blindados, la artillería y las reservas de infantería alemanas”, señaló Ross en una entrevista con History.com en 2014.

En algunas de las otras fechas consideradas, agregó, los vientos eran “demasiado fuertes para desplegar paracaidistas y asegurar los puentes y cruces de caminos ubicados tierra adentro desde las playas”, una maniobra necesaria para impedir que los alemanes reforzaran sus posiciones costeras.

Bajo el fuego enemigo

Al compararlas con los datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, las imágenes satelitales reconstruidas coinciden ampliamente con los informes históricos sobre el tiempo durante aquella mañana, según la Universidad de Reading.

El primer reporte meteorológico de ese día describía cielos mayormente soleados y viento del noroeste, pese a la presencia de nubes amenazantes en la distancia. Las condiciones eran algo menos favorables de lo que los responsables militares aliados habrían deseado, pero resultaron suficientes para lanzar la operación.

Las nuevas imágenes también llegan después del estreno, en mayo, del drama histórico Pressure, producido por StudioCanal. En la película, Brendan Fraser, conocido por La momia, interpreta al general Eisenhower durante los tensos debates sobre los pronósticos meteorológicos con el capitán James Stagg, meteorólogo de la Real Fuerza Aérea británica. Stagg es interpretado por Andrew Scott, recordado por su papel del sacerdote en Fleabag y por encarnar a Moriarty en la serie Sherlock de la BBC.

Más allá de esa coincidencia, Hawkins destacó que las reconstrucciones permiten comprender mejor las amenazas que enfrentaron las fuerzas aliadas aquella jornada, además de las balas y los proyectiles de mortero alemanes.

“Estas imágenes muestran lo estrecho que fue el margen entre el éxito y el fracaso”, concluyó Hawkins, “y cuánto dependió de una pequeña apertura entre las nubes”.

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