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Ciencia

El impacto de la misión DART no solo cambió la trayectoria de Dimorphos. Se ha descubierto que también transformó su aspecto y su equilibrio orbital

En 2022 la NASA hizo historia desviando un asteroide con la misión DART. Lo inesperado fue descubrir que el impacto no solo alteró la órbita de Dimorphos: también deformó su forma y rompió el equilibrio con su asteroide principal. Una lección sobre cómo pequeños cuerpos celestes responden a grandes colisiones.
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El 26 de septiembre de 2022, la misión DART (Double Asteroid Redirection Test) se convirtió en un referente de la defensa planetaria: impactó deliberadamente contra Dimorphos y logró desviar su trayectoria. Tres años después, los científicos confirman un efecto adicional e imprevisto. El choque no solo movió al asteroide, también cambió su forma y su movimiento orbital.

De hamburguesa a balón de rugby

“Lo que DART le hizo a Dimorphos fue más allá de su órbita: el asteroide ahora tiene otra forma y un movimiento caótico
© NASA.

Antes de la colisión, Dimorphos tenía forma oblata, achatada en los polos, parecida a una hamburguesa. Tras el impacto, su silueta se volvió más alargada, similar a un balón de rugby. Las predicciones previas señalaban cambios en la órbita, pero no un rediseño tan evidente en la morfología del asteroide. Este hallazgo ofrece nuevas pistas sobre la evolución de pequeños cuerpos celestes tras colisiones violentas.

Un sistema desajustado

“Lo que DART le hizo a Dimorphos fue más allá de su órbita: el asteroide ahora tiene otra forma y un movimiento caótico
© NSF/NOIRLAB.

Dimorphos mantenía con Didymos, su asteroide principal, una sincronía similar a la de la Luna con la Tierra: siempre mostraba la misma cara. DART rompió esa estabilidad. Ahora el asteroide parece tambalearse y podría rotar de forma caótica, un comportamiento inesperado que complica el equilibrio del sistema binario.

Fragmentos que cuentan una historia

“Lo que DART le hizo a Dimorphos fue más allá de su órbita: el asteroide ahora tiene otra forma y un movimiento caótico
© ASI/NASA.

El impacto también liberó rocas que quedaron orbitando el sistema, modificando su dinámica interna. Mientras tanto, Didymos se mantuvo prácticamente intacto, lo que sugiere que su estructura es mucho más rígida que la de su satélite. Estos detalles ayudan a reconstruir cómo se forman y consolidan los sistemas de asteroides a lo largo del tiempo.

El turno de Hera

La Agencia Espacial Europea tomará el relevo con la misión Hera, que despegará en octubre de 2025 rumbo a Didymos. Su llegada, prevista para 2026, permitirá analizar de cerca los efectos del impacto de DART y recopilar datos cruciales para perfeccionar las estrategias de defensa planetaria. Lo que aprenda Hera podría marcar la diferencia cuando el próximo asteroide potencialmente peligroso se acerque a la Tierra.

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