En el Parque Nacional del Lago del Cráter (Crater Lake National Park) se encuentra el lago más profundo de Estados Unidos. Ubicado en el estado de Oregón, el parque es famoso por las aguas de color azul intenso del lago que se formó hace miles de años tras la erupción y colapso de volcán Mount Mazama, parte de la Cordillera de las Cascadas, que entró en erupción hace unos más de 7.000 años. El parque cubre 741,5 km2, y se estableció como parque nacional el 22 de mayo de 1902. Se accede al parque por la carretera Rim Drive, que bordea el lago y ofrece vistas panorámicas a lo largo del recorrido.
La erupción fue violenta e hizo colapsar al antiguo volcán. El peso de la piedra pómez incandescente empujó hacia abajo la cima del volcán, y la parte superior de la cámara de magma se hundió con lo que el cráter colapsado dejó una caldera volcánica de 1.220 metros de profundidad. Esa caldera es la que fue llenándose de agua de lluvia y nieve derretida formando así el lago más profundo de EE.UU. con 52 kilómetros cuadrados de aguas de intenso color azul. Las aguas son claras porque no hay ríos ni arroyos que aporten al lago y el color azul se debe a la profundidad. El agua solo se evapora, o se filtra por el suelo, y se introdujeron truchas en el lago y se permite la pesca.
El respeto del ser humano
Los Klamath eran una de las varias tribus nativas de Norteamérica, y para ellos el lago era un lugar sagrado que integraban en sus mitos y rituales. Tal vez sus primeros integrantes fueron testigos del hundimiento del monte, y una de sus leyendas cuenta la historia de dos jefes que combatieron y en su lucha, lo destruyeron.
En 1853 John Wesley Hillman fue el primer estadounidense de origen europeo del que se tiene registro de que vio el lago y lo llamó Deep Blue Lake. Luego ese nombre cambió, por Blue Lake, y Lake Majesty, hasta que finalmente se lo llamó Crater Lake.
Fue William Gladstone Steel, apasionado por la conservación, quien promovió la creación del parque nacional hacia 1902, y dedicó gran parte de su vida a proteger la zona.
La curiosidad
En el lago hay un viejo tronco árbol que flota en posición vertical desde hace más de cien años, y que se ha mantenido en buen estado debido a la baja temperatura del agua. El “Viejo hombre del Lago” (Old Man of the Lake) es uno de los atractivos para los visitantes.
También resultan atractivas las islas. La isla Wizard o Isla del Mago se formó en posteriores erupciones. Ubicada en la orilla occidental del lago, es la cima del volcán extinto, formada tras la destrucción del cono principal.
Belleza natural
El Lago del Cráter llena parcialmente la caldera volcánica y tiene 594 metros de profundidad, lo que junto a la falta de aporte de ríos o arroyos contribuye al color azul intenso de las aguas. En medio del lago están la Isla del Mago (Wizard), de 230 metros por sobre la superficie, y la Isla Fantasma que recibe su nombre por la característica de estar frecuentemente envuelta en niebla.
En el parque hay una variedad de especies animales como el puma, el ciervo de cola negra, el lince rojo, el zorro, el águila calva, y el halcón peregrino. Y es impactante la diversidad vegetal, con coníferas, plantas de matorral y flores silvestres.
Las rutas de senderismo llevan a miradores desde donde se puede disfrutar de las vistas panorámicas del lago, y el Sendero de Cleetwood Cove es el que permite acceder a la orilla del lago. En el verano hay paseos en barco y se permite el buceo. Durante el invierno los amantes de los deportes de nieve visitan el parque.
El cambio climático
El parque se ve afectado en su flora, fauna y geología debido al cambio climático, por lo que se han implementado estrategias para mitigar el impacto y garantizar la preservación.
Los visitantes deben mantenerse en los senderos delimitados, no alimentar a los animales, y llevarse la basura. No está permitido nadar ni navegar en embarcaciones privadas, para proteger el ecosistema. Quien visite el parque debe respetar las regulaciones para que se respete el medio ambiente.
[Fuente: Global National Parks]