El costo económico de la guerra en Ucrania ya se mide en cientos de miles de millones de dólares. Mientras el conflicto con Rusia continúa, las finanzas del país muestran una presión extraordinaria: la deuda pública alcanzó los 212.610 millones de dólares al cierre de septiembre de 2026, según las últimas estadísticas oficiales. Y el presupuesto que prepara Kiev para el próximo año anticipa que el esfuerzo financiero seguirá siendo enorme.
El dato procede del Ministerio de Finanzas de Ucrania, que publicó su balance el 27 de octubre. De ese total, aproximadamente 166.770 millones de dólares corresponden a deuda externa pública y garantizada por el Estado, mientras que el resto pertenece a obligaciones internas.
La dimensión del problema se vuelve todavía más evidente al observar los planes para 2027: el Gobierno propone destinar 4,885 billones de grivnas a defensa y seguridad, equivalentes al 43,8% del producto interior bruto previsto. Se trata de una proporción extraordinaria que refleja hasta qué punto la guerra condiciona las decisiones económicas del país.
Una deuda dominada por los préstamos internacionales

El desglose del Ministerio de Finanzas permite comprender cómo se distribuyen las obligaciones de Ucrania. La deuda externa directa asciende a 162.520 millones de dólares, mientras que otros 4.250 millones corresponden a compromisos externos garantizados por el Estado. La deuda interna, incluyendo garantías públicas, representa aproximadamente 45.840 millones.
Sin embargo, hay un dato fundamental para interpretar estas cifras: el 66,4% de la cartera de deuda procede de financiación de organismos internacionales y gobiernos extranjeros, en buena medida mediante condiciones favorables. El tipo de interés medio ponderado de la deuda pública era del 4,44% y su vencimiento medio se situaba en 12,87 años.
Esto no elimina los riesgos financieros, pero introduce una diferencia importante respecto a una deuda dominada por créditos comerciales a corto plazo. Además, los últimos datos muestran que el endeudamiento total disminuyó en septiembre unos 2.940 millones de dólares frente a agosto.
Un presupuesto militar que equivale a casi el 44 % del PIB

La presión continuará en 2027. Según el proyecto presupuestario presentado por el Gobierno, Ucrania prevé destinar 4,885 billones de grivnas a defensa y seguridad, un incremento del 11,9% respecto al presupuesto modificado de 2026.
El plan contempla aproximadamente 2,299 billones de grivnas para armamento y equipamiento militar y 1,792 billones para remuneraciones y cargas laborales. La prioridad refleja una realidad difícil de evitar: mientras continúe la invasión rusa, buena parte de los recursos públicos estará comprometida con el sostenimiento de las fuerzas de defensa.
El desafío va más allá del gasto militar. Para 2027 se proyectan ingresos estatales de 5,648 billones de grivnas y gastos de 7,272 billones. A esto se suma una necesidad de 52.600 millones de dólares de apoyo internacional, que Kiev espera cubrir con ayuda de la Unión Europea, el G7 y organismos multilaterales.
Las previsiones también reflejan un elevado endeudamiento futuro. El Comité Presupuestario del Parlamento ucraniano señala que el proyecto fija un límite de deuda pública directa para finales de 2027 de 12,307 billones de grivnas, equivalente al 110,4% del PIB previsto. A ello se añade un límite separado para la deuda garantizada por el Estado.
El panorama plantea una cuestión que trasciende las cifras: cuánto tiempo puede sostener Ucrania semejante esfuerzo financiero y cómo se administrarán esas obligaciones una vez finalizada la guerra. Las condiciones favorables de buena parte de sus préstamos ofrecen cierto margen, pero el futuro de sus cuentas públicas seguirá dependiendo tanto de la evolución del conflicto como de la continuidad del apoyo internacional.