El metaverso parecía haber quedado sepultado tras el auge de la inteligencia artificial. Pero algo curioso ocurrió en silencio: lejos de desaparecer, evolucionó. No se transformó en la plataforma futurista para reuniones de trabajo que algunos imaginaron, sino en el entorno natural de la Generación Alfa. Allí pasan horas, crean identidades y viven experiencias intensas que ninguna red social puede replicar.
Un espacio joven que nunca se fue

Pese a no cumplir con las expectativas que surgieron tras la pandemia, el metaverso encontró su lugar. No entre ejecutivos con visores de realidad virtual, sino en la vida cotidiana de los más jóvenes. Juegos como Roblox, Minecraft o Fortnite se han convertido en verdaderos ecosistemas sociales, donde niños y adolescentes interactúan, crean y hasta consumen contenido.
Según datos del IGF de Naciones Unidas, alrededor del 80 % de los usuarios del metaverso son menores de edad. Allí celebran eventos, participan en juegos masivos y forjan vínculos más duraderos que en cualquier otra red. Para muchos adultos, este universo sigue siendo un misterio. Pero para la Generación Alfa, es tan cotidiano como lo fue Messenger o Facebook para generaciones anteriores.
Experiencias inmersivas que reemplazan lo tradicional

Mientras las redes sociales tradicionales enfrentan una baja en interacción, el metaverso ofrece algo que no se encuentra en Instagram ni TikTok: conexión auténtica. Avatares, bienes virtuales, escenarios personalizados y comunidades activas convierten estos espacios en lugares significativos.
Incluso fenómenos como las bodas virtuales —que ya tienen wedding planners especializados—, las raves multitudinarias en VRChat o las misiones temáticas con mods en Minecraft, muestran cómo se construyen experiencias que ya no son simulacros, sino manifestaciones reales de identidad digital. Para los jóvenes, estos mundos no son un escape, sino una extensión legítima de su vida social.
La era de los gemelos digitales y las marcas invisibles
Más allá del entretenimiento, el “metaverso industrial” crece silenciosamente en sectores como la aviación, la energía o la salud, con gemelos digitales que permiten monitoreo remoto y simulaciones avanzadas. Se estima que este segmento superará los 100.000 millones de dólares para 2030.
Y mientras tanto, algunas marcas comienzan a actuar: Nike, Nickelodeon o Headspace ya exploran estos mundos para conectar con nuevas generaciones. La Generación Alfa pasa entre 3 y 4 horas diarias en plataformas como Roblox y Fortnite, más que en TikTok y YouTube combinados. No buscan solo consumir, sino formar parte de una comunidad.
El metaverso no desapareció: simplemente dejó de esperar a los adultos.
Fuente: Forbes.