Corea del Sur es de los pa√≠ses con mejor sistema educativo del mundo. Al menos, en lo que respecta a los resultados. No es de extra√Īar si, incluyendo las clases suplementarias, un escolar dedica 13 a 18 horas de media al d√≠a al estudio. Incluso se pueden ver en riguroso directo.

SKY son las siglas de los triunfadores. Las tres mejores universidades del pa√≠s son la Universidad de Se√ļl, la Universidad de Corea y la Yonsei, por ese orden. Hay casi 300 instituciones en todo el pa√≠s, pero ir a cualquiera de las otras se considerar√≠a un fracaso, hay que entrar en el top 3.

Imagen: Biblioteca de la Universidad Nacional de Seoul

Una lucha por ser el mejor

Para ello, los estudiantes no solo van a la escuela y hacen las tareas despu√©s de clase, tambi√©n hay un enorme mercado de hagwones, instituciones de clases particulares extra. Es m√°s, el Gobierno del pa√≠s se ha visto obligado a instaurar un toque de queda para dejar de estudiar a partir de la media noche. Al menos, p√ļblicamente.

Advertisement

‚ÄúAprobar es lo principal para un joven coreano, y toda su vida est√° orientada hacia ese fin. El deber del estudiante es sacar las mejores notas posibles y eso se nota en la presi√≥n (o apoyo si son amables) de sus familias, especialmente en las madres‚ÄĚ, afirma para Gizmodo en Espa√Īol Jos√© Mar√≠a Contreras Espuny, exprofesor e investigador en la Universidad Hankuk de Estudios Extranjeros en Se√ļl. ‚ÄúTanta es la presi√≥n social en lo que a las notas respecta que hay aut√©nticos problemas por el alto √≠ndice de suicidios entre los j√≥venes que no alcanzan las expectativas educativas que hab√≠a depositado su familia en √©l‚ÄĚ.

Advertisement

Antes de que Corea del Sur fuera un pa√≠s ‚Äúrico‚ÄĚ, tras la Guerra de Corea,¬†su tasas de suicidio estaban dentro de las m√°s bajas. Pero el nivel de vida era comparable al de Afganist√°n.

Sacaron al pa√≠s del extremo analfabetismo en 60 a√Īos, la alfabetizaci√≥n ahora es casi total: alcanza el 97% (al nacer, todo surcoreano tiene un 77 por ciento de posibilidades de alcanzar la ense√Īanza terciaria). Lo llamaron el milagro coreano.

Advertisement

El a√Īo escolar coreano tiene unos 220 d√≠as, las clases duran hasta las 6 de la tarde en la mayor√≠a de los casos y hay colegios a los que tambi√©n se asiste los s√°bados. Los ni√Īos estudiar√°n desde que apaguen el despertador: repasan vocabulario mientras se cepillan los dientes, estudian entre colas o en el bus escolar, comen mientras estudian y contin√ļan en ello en lo que les quede de recreo. Despu√©s de todo eso, y terminadas las clases particulares, algunos continuar√°n estudiando en sus cuartos hasta que el cuerpo les aguante. Esa presi√≥n y disciplina es la que ha llevado a Corea del Sur a lo m√°s alto del ranking trianual de PISA.

Ens√©√Īele a ser el mejor, por favor

Video: la vida de una estudiante coreana aplicada.

El sector privado de la ense√Īanza es, de hecho, muy popular. Los hagwones se han convertido en una industria que mueve m√°s de 20 mil millones de d√≥lares, y los maestros est√°n entre los miembros de la sociedad m√°s respetados.

Advertisement

‚ÄúRara vez faltan a clase y no recuerdo haber tenido que pedir silencio ni una sola vez. Conseguir sus objetivos educativos es una cuesti√≥n de vital importancia y, como es de esperar, eso repercute en la ejemplaridad de su comportamiento para con el profesor. Tienen tan asimilada la disciplina, que a veces, sobre todo en ejercicios creativos, hasta cuesta que innoven‚ÄĚ, ampl√≠a Jos√© Mar√≠a.

Imagen: Cha Kil-yong. CC// SevenEdu about.

Un antiguo proverbio coreano dice que el profesor y el rey tienen el mismo estatus. Puede que esto sea una exageración, sin duda, pero lo que está claro es que hay maestros verdaderamente importantes. Por ejemplo está Cha Kil-yong, conocido como Mr. Cha, un profesor particular de matemáticas famoso por conseguir muchos estudiantes aprobados con notas buenas.

Advertisement

El susodicho tiene semanalmente 300.000 estudiantes en su clase en l√≠nea, SevenEdu, a la vez, y 3 millones de j√≥venes totales registrados. A√Īo a a√Īo consigue los m√°s prestigiosos premios de calidad educativa del pa√≠s. Por supuesto, si quieres que tu hijo asista a clase con esta estrella de los aprobados, le pagar√°s lo que haga falta. No es de extra√Īar que haya logrado construir una nada desde√Īable fortuna en solo seis a√Īos y su capital se codee con el de las estrellas de pop nacional.

¬ŅHas estudiado lo suficiente?

Imagen: usuario ‚Äúyeongtudy‚ÄĚ en Instagram.

Advertisement

No se mejora aquello que no se mide, dicen. Y los coreanos se han tomado esto muy en serio. A través de plataformas de streeming como AfreecaTV, Instagram o YouTube, han decidido grabar y compartir sus horas de estudio para inspirarse, contabilizarse y competir entre ellos mismos.

Se valen de contadores. Los hay para dispositivos m√≥viles, por ejemplo. Pero tambi√©n es com√ļn comprar peque√Īos cron√≥metros de mesa.

Rara vez las estadísticas bajan de las 8 horas de contador, llegando a las 18 en algunos casos locos. Los fines de semana rondan las seis horas. Lo más parecido a un descanso es el momento del café.

Advertisement

‚ÄĚSu h√°bito de estudio es mayor y, por ende, tambi√©n su aguante. Adem√°s, en la mayor√≠a de los casos, siguen la antigua y honorable metodolog√≠a de hincar codos hasta desgastarlos‚ÄĚ, comenta Jos√© Mar√≠a en referencia a una patolog√≠a que, de hecho, es com√ļn en los estudiantes coreanos: la bursitis del codo.

‚ÄúAqu√≠ no hay vocaci√≥n posible, sino el deseo por acceder a la m√°s reputada de las universidades. En ese sentido, los ni√Īos, incluso desde muy peque√Īos, tienen una jornada de estudio de 18 horas‚ÄĚ, concluye. Los ni√Īos coreanos ya no son ni√Īos, son m√°quinas de estudiar. La guerra por ser los mejores est√° dando frutos, pero a qu√© precio.