GIF: YouTube

La escena tuvo lugar hace unos años, cuando Rue Ferguson, natural de Texas, recibe en directo en la televisión la inesperada noticia. Resulta que llevaba toda la vida con un cuadro colgado detrás de la puerta de su oficina del artista Diego Rivera. Su precio: 1 millón de dólares.

Al parecer, la aparente pieza sin pretensiones comprada por los bisabuelos de Ferguson en 1920, la misma que el hombre tenía en la oscuridad de la oficina de su casa dándole el mismo valor que a un cuadro de una sala de espera de un dentista, en realidad era una obra maestra del muralista mexicano Diego Rivera: El Albañil.

Como reveló Antiques Road Show en directo, la pintura, hecha cuando Rivera tenía solo 18 años, valía entonces entre 800.000 y 1 millón de dólares, precio que se ha multiplicado posiblemente en estos años.

Antiques Road Show contaba también el día que le dieron la noticia a Ferguson que los bisabuelos del hombre originalmente compraron el trabajo en México y se lo pasaron a sus padres, quienes pensaron que era una falsificación. Luego mantuvieron el trabajo almacenado en cajas, sin darse cuenta de que tenían una obra maestra.

Lo cierto es que, si bien cualquier obra de Rivera valdría una gran suma de dinero en el mercado, aquella pintura en particular tenía gran importancia porque mostraba a un joven artista, ya notable, comenzando a desarrollar su enorme talento.

Advertisement

Como vemos en el vídeo, Ferguson no sabe qué decir y no se puede creer el precio de la obra. Uno no se entera todos los días de que contaba con un millón de dólares (sobre el minuto 2:50).

Envidia “sana”. [YouTube]