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Ciencia

El origen de la Amazonía sigue siendo un enigma. Un asteroide y un mar interior podrían tener la clave

La selva amazónica no siempre fue el exuberante ecosistema que conocemos. Investigaciones recientes apuntan a que el impacto del asteroide que acabó con los dinosaurios, junto con la irrupción del mar Caribe en Sudamérica, transformaron radicalmente su paisaje y dieron lugar a la mayor biodiversidad del planeta.
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Cada 5 de septiembre se celebra el Día de la Amazonía, una fecha que recuerda la magnitud de la mayor selva tropical del mundo. Pero más allá de su presente, la gran pregunta sigue en pie: ¿cómo nació este bioma? Las últimas investigaciones combinan fósiles, geología y catástrofes cósmicas para proponer un origen mucho más inesperado de lo que imaginamos.

Un asteroide que lo cambió todo

El origen de la Amazonía sigue siendo un enigma. Un asteroide y un mar interior podrían tener la clave
© Shutterstock / Santi Andrade.

Según la revista Science, el mismo asteroide que acabó con los dinosaurios hace 66 millones de años también pudo ser el punto de partida de la Amazonía actual. El análisis de 50.000 granos de polen fosilizado y 6.000 hojas muestra que el impacto alteró la flora dominante: las gimnospermas, incapaces de adaptarse, cedieron el terreno a las angiospermas, plantas con flores y frutos que prosperaron en el nuevo ambiente.

Aquel cataclismo abrió un ciclo de especiación acelerada, en el que nuevas especies encontraron nichos para crecer y diversificarse. De esa transformación emergió el germen de la selva tropical que hoy cubre nueve países y ocupa el 40 % de Sudamérica.

Cuando el mar Caribe bañaba la selva

El origen de la Amazonía sigue siendo un enigma. Un asteroide y un mar interior podrían tener la clave
© Fundacion Aquae.

La historia geológica añade un segundo capítulo. Durante el Mioceno, hace menos de 10 millones de años, el mar Caribe penetró más de 2.000 kilómetros hacia el interior del continente, creando un inmenso mosaico de humedales, pantanos salinos y estuarios. Ese escenario obligó a los organismos a adaptarse a condiciones extremas y fomentó una explosión de biodiversidad.

Los fósiles de plancton, moluscos y peces marinos encontrados en la región respaldan esta hipótesis. Incluso especies actuales, como los delfines de río del Amazonas, podrían ser herederos de aquella época en que la selva era también mar.

El laboratorio de la vida

Hoy la Amazonía alberga 40.000 especies de plantas, 2.500 de peces y 425 de mamíferos, cifras que superan a cualquier otro ecosistema terrestre. Para Christopher Dick, biólogo de la Universidad de Michigan, la comparación es elocuente: en Norteamérica oriental existen unas 300 especies de árboles; en una sola hectárea de la Amazonía occidental se pueden contar las mismas 300.

Los científicos coinciden en que aún queda mucho por descubrir. El origen de la Amazonía no es un relato único, sino un cruce de catástrofes globales, invasiones marinas y millones de años de evolución que hicieron posible el crisol de vida más vasto del planeta.

Fuente: National Geographic.

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