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Tecnología

El país de América Latina que quiere conquistar a las Big Tech: Así es su ambicioso plan para liderar la revolución digital global

Con un paquete de incentivos fiscales, energía limpia y acceso estratégico a cables submarinos, Brasil busca atraer a gigantes como Google, Amazon y TikTok para que inviertan en centros de datos en su territorio. Pero entre el potencial y la geopolítica, hay desafíos que podrían definir el futuro digital del país.
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Brasil se prepara para dar un salto estratégico en el tablero digital global. Con una política nacional para centros de datos a punto de lanzarse, el país sudamericano quiere posicionarse como uno de los destinos más atractivos para las grandes tecnológicas. La apuesta va más allá de la inversión: implica soberanía de datos, energía limpia y liderazgo en la región. Pero también despierta tensiones geopolíticas y preocupaciones sobre ciberseguridad.

Un plan para convertirse en el epicentro tecnológico de Sudamérica

Brasil quiere conquistar a las Big Tech: así es su ambicioso plan para liderar la revolución digital global
© Unsplash – Alexandre Debiève.

Según explica Infobae, antes de mitad de año, el gobierno brasileño lanzará una política nacional con el objetivo de atraer más de 2 billones de reales en inversiones tecnológicas en la próxima década. La idea es clara: facilitar la instalación de centros de datos y cadenas productivas vinculadas a la computación en la nube, la inteligencia artificial y los servicios digitales. Para ello, el plan contempla incentivos fiscales, mejoras regulatorias y garantías jurídicas para las Big Tech.

El ministro Fernando Haddad ya ha iniciado conversaciones con empresas del Silicon Valley. Google, por ejemplo, opera en San Pablo desde 2017 y planea invertir 75.000 millones de dólares a nivel global en 2025. Amazon Web Services (AWS) también apuesta fuerte por Brasil, con una inversión prevista de casi 1.800 millones de dólares en nuevos centros de datos.

Además de la inversión extranjera, el gobierno brasileño quiere reducir su dependencia del exterior. Actualmente, el 60% del procesamiento de datos brasileños se realiza fuera del país. Revertir esa situación es, según Haddad, una cuestión de seguridad nacional.

Competencia, energía y cables submarinos: las piezas del rompecabezas

Brasil quiere conquistar a las Big Tech: así es su ambicioso plan para liderar la revolución digital global
© Unsplash – Daivik Goel.

Brasil no compite solo. México, India y Chile también luchan por atraer los mismos centros de datos. Pero el país sudamericano cree tener una ventaja: una matriz energética dominada por fuentes renovables (88%) y una economía estable con reglas claras para los inversores.

Eso sí, no todo es tan simple. El propio sistema eléctrico brasileño representa una barrera. En 2024, más de 1.400 plantas solares, hidroeléctricas y eólicas sufrieron restricciones impuestas por el operador eléctrico nacional, con pérdidas de más de 280 millones de dólares. Esto también afectó planes como el de ByteDance (TikTok), cuyo megaproyecto de 8.850 millones de dólares en Ceará fue frenado por falta de infraestructura energética.

El caso expuso otro elemento crítico: la importancia de Fortaleza como punto clave de interconexión global. La ciudad alberga el segundo mayor centro de cables submarinos del planeta, con conexiones directas a Estados Unidos, África y Europa. Esa posición estratégica, sin embargo, también plantea preocupaciones geopolíticas.

Riesgos invisibles: China, TikTok y la carrera por el control de la información

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© Unsplash – Kevin Ku.

Uno de los proyectos más polémicos es el de ByteDance, que pretendía instalar dos centros de datos en la zona portuaria de Pecém, en Ceará. La Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel) bloqueó la conexión por motivos técnicos, pero en paralelo surgieron voces que alertaban sobre los posibles riesgos de seguridad nacional.

Fortaleza no es solo un hub digital; también es un punto sensible. Allí convergen cables submarinos clave como Américas-II o el South Atlantic Cable System. Según analistas, instalar centros de datos controlados por China en esa zona podría permitir un doble uso: civil por un lado, pero con potencial acceso a datos críticos o infraestructura estratégica.

La preocupación no es infundada. En 2023, Taiwán acusó a barcos chinos de cortar cables submarinos que llevaban Internet a las islas Matsu. Y recientemente, una revista china reveló la existencia de una herramienta submarina capaz de cortar cables a más de 4.000 metros de profundidad, una tecnología sin precedentes con implicaciones militares potenciales.

¿Futuro brillante o campo de batalla digital?

Brasil tiene la oportunidad de liderar una nueva era digital en América Latina, con centros de datos que impulsen el empleo, la innovación y la soberanía tecnológica. Pero para hacerlo, debe sortear obstáculos complejos: infraestructura energética limitada, competencia internacional feroz y riesgos geopolíticos difíciles de ignorar.

La gran pregunta es si el país logrará atraer inversiones sin comprometer su autonomía digital. Y si el oro de la computación en nube no vendrá acompañado de sombras invisibles.

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