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Ciencia

El regreso del monstruo del viento: confirman el primer tornado EF5 en EE. UU. tras 12 años de silencio

Doce años después del último EF5, Estados Unidos vuelve a enfrentarse al poder absoluto de la naturaleza. Un tornado en Dakota del Norte, capaz de lanzar vagones de tren a cientos de metros, ha sido oficialmente clasificado como el más violento posible. La ciencia forense del viento selló el veredicto.
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Durante más de una década, el país más golpeado por tornados del planeta no había registrado ninguno de la categoría más temida: el EF5. Pero el silencio se rompió el pasado junio, cuando un coloso atmosférico arrasó los campos de Dakota del Norte. Su potencia fue tal que los científicos tuvieron que reconstruir la escena como si se tratara de un crimen meteorológico.


El nacimiento de un monstruo en la pradera

El 20 de junio, en plena noche, una línea de tormentas conocida como derecho desató el caos en el norte de Estados Unidos. En medio de ese frente, un tornado de 1,6 kilómetros de ancho tocó tierra cerca de Enderlin (Dakota del Norte). En solo 19 minutos recorrió 19 kilómetros, arrasando granjas, bosques y una línea de ferrocarril.

El fenómeno fue inicialmente catalogado como EF4, pero la magnitud de la devastación despertó sospechas. Los investigadores del Servicio Meteorológico Nacional (NWS) analizaron los restos de un tren de carga que había quedado completamente destrozado: 33 vagones descarrilados, 19 de ellos llenos de grano y 14 cisternas vacías. Uno de estos, de más de 22 toneladas, fue proyectado hasta 300 metros.

Los cálculos demostraron que solo vientos superiores a 370 km/h podrían haber causado semejante desplazamiento. Así, el tornado fue reclasificado como EF5, el nivel máximo de la Escala Fujita Mejorada, reservado a los vientos capaces de borrar del mapa cualquier estructura.


Los árboles y el tren como testigos

Más allá del tren, los científicos hallaron pruebas contundentes en la vegetación. A lo largo del río Maple, los árboles aparecieron pelados, arrancados de raíz y desplazados sin rastro de su ubicación original. Algunos troncos desaparecieron por completo, un signo inequívoco de vientos extremos.

Aunque una granja quedó reducida a los cimientos, la falta de información sobre su construcción impidió usarla como evidencia directa, un requisito indispensable para validar un EF5. En estos casos, la tornadología forense entra en juego: simulaciones, trayectorias de escombros y modelos de dinámica del viento permiten estimar la fuerza real del fenómeno.

El análisis se apoyó en un estudio de la Universidad de Western (Canadá), que relaciona la distancia recorrida por objetos pesados con la velocidad del viento. Según el modelo, el lanzamiento de un vagón de esas dimensiones requería ráfagas superiores a 430 km/h.


Un fenómeno tan raro como devastador

El tornado de Enderlin es el primer EF5 confirmado en el mundo desde 2013, cuando el de Moore (Oklahoma) dejó decenas de muertos. Su confirmación rompe una racha de 12 años sin tornados de esta categoría en Estados Unidos.

Lo extraordinario no es solo su violencia, sino la precisión con la que se ha logrado medir. La meteorología moderna combina drones, radares de alta resolución y análisis forense de escombros para reconstruir cada segundo de un evento ya desaparecido.

Pero incluso con tecnología avanzada, los expertos recuerdan una verdad incómoda: la clasificación EF5 no depende solo del viento, sino de lo que deja a su paso. Muchas veces, las estructuras humanas ceden antes de alcanzar ese umbral, ocultando el verdadero poder del fenómeno.

El monstruo ha vuelto, recordando que, en la tierra de los tornados, el silencio nunca es definitivo.

Fuente: Meteored.

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