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Ciencia

El secreto helado de Ceres: Las pistas de un océano que pudo albergar vida

Un estudio de la NASA revela que Ceres, el mayor planeta enano del cinturón de asteroides, pudo haber reunido agua, energía y moléculas esenciales para la vida hace miles de millones de años. Aunque hoy es un mundo gélido, su pasado oculta señales de un escenario sorprendentemente habitable.
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Entre Marte y Júpiter, en el corazón del cinturón de asteroides, se encuentra un mundo pequeño y en apariencia inerte. Sin embargo, Ceres pudo ser mucho más que un bloque helado: nuevas investigaciones sugieren que en su interior existieron océanos cálidos y energía suficiente para sostener formas de vida microbiana. Un hallazgo que obliga a repensar dónde buscar rastros de habitabilidad en el sistema solar.

Un planeta enano con señales inesperadas

El secreto helado de Ceres: las pistas de un océano que pudo albergar vida
© NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA.

Con 940 kilómetros de diámetro, Ceres es el mayor objeto del cinturón de asteroides. Durante la misión Dawn de la NASA, que finalizó en 2018, los científicos detectaron depósitos brillantes en su superficie, formados por sales surgidas de líquidos subterráneos. Posteriores análisis confirmaron la presencia de salmueras y moléculas de carbono, ingredientes básicos en el rompecabezas de la vida.

La investigación publicada en Science Advances añade un nuevo elemento: la energía química duradera. Según los expertos, esta fuente interna podría haber alimentado eventuales microorganismos, prolongando su existencia mucho más de lo que se había supuesto.

El océano escondido bajo el hielo

Los modelos térmicos desarrollados por los investigadores muestran que hace unos 2.500 millones de años, Ceres albergaba un océano subterráneo con agua caliente y gases emanados de su núcleo rocoso. En la Tierra, las zonas donde las aguas hidrotermales se mezclan con el océano son auténticos viveros para la vida microbiana. Por eso, el paralelismo con Ceres resulta tan revelador.

Sam Courville, autor principal del estudio, asegura que la habitabilidad podría surgir como una consecuencia natural de reunir los ingredientes adecuados. Ceres, al menos durante una parte de su historia, los habría tenido todos.

De un pasado cálido a un presente congelado

El secreto helado de Ceres: las pistas de un océano que pudo albergar vida
© NASA/JPL-Caltech.

Hoy, el planeta enano es un mundo helado. La energía interna que lo mantuvo cálido se ha extinguido y el agua líquida es apenas un residuo salobre atrapado bajo el hielo. Los investigadores calculan que el periodo más favorable para la vida se dio entre 500 y 2.000 millones de años después de su formación, cuando el calor del núcleo alcanzó su punto máximo.

Lo que significa para otros mundos helados

A diferencia de lunas como Encélado o Europa, que reciben energía adicional por fuerzas gravitacionales, Ceres carece de esa ventaja. Sin embargo, su historia sugiere que los océanos ocultos no son una rareza. “Si Ceres fue habitable en el pasado, probablemente haya decenas de asteroides y lunas que también lo fueron”, afirma Joe O’Rourke, coautor del estudio.

El hallazgo confirma que la búsqueda de vida más allá de la Tierra debe mirar también hacia estos mundos menores, donde bajo una corteza helada pueden esconderse historias olvidadas de habitabilidad.

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