¿Te gustaría que tus toallas blancas se mantuvieran impecables, suaves y como recién estrenadas? Aunque el paso del tiempo y los lavados inadecuados las deterioran, existe un truco casero que puede devolverles toda su frescura. Hoy, de la mano de una experta, te revelamos cómo conseguir que luzcan perfectas cada vez que las uses.

El truco de Pía Nieto para renovar tus toallas
Pía Nieto, reconocida experta en limpieza y orden, comparte su método infalible para lograr toallas blancas impolutas y libres de malos olores. Lo mejor: no necesitas utilizar suavizante. Solo debes seguir unos pasos sencillos y usar productos accesibles que probablemente ya tienes en casa.
Primer paso: inspeccionar y tratar las manchas
Antes de lavar, extiende cada toalla y revisa si presenta manchas. Si encuentras grasa, aplica un quitagrasas; si son manchas de color, rocía con oxígeno activo. Frota el producto sobre la tela para facilitar su eliminación. Este tratamiento previo es crucial para un resultado impecable.
Cómo preparar la lavadora para un lavado perfecto
Asegúrate de que las gomas de la lavadora estén limpias y coloca las toallas una a una, no todas juntas. Llena el tambor solo hasta la mitad para permitir un lavado eficiente. Así evitas que las toallas queden apelmazadas o mal lavadas.
La fórmula mágica: detergente, vinagre y bicarbonato
El secreto está en un combo infalible: agrega media taza de bicarbonato directamente en el tambor junto a las toallas. Luego, en el compartimiento del detergente, mezcla detergente líquido con vinagre de limpieza. Esta combinación no solo elimina residuos químicos, sino que también revitaliza la suavidad y capacidad de absorción de las toallas.

Temperatura ideal y secado sin errores
Selecciona un programa de lavado habitual a 40º o 50º. Una vez finalizado el ciclo, puedes secar las toallas al aire libre o en secadora, pero evita la exposición directa al sol, ya que puede amarillearlas y dañar sus fibras.
¿Cómo blanquear aún más tus toallas?
Si buscas un blanco radiante, mezcla el detergente con tres cucharadas rasas de percarbonato de sodio en cada lavado. Además, no mezcles nunca toallas blancas con toallas de color para conservar su pureza original.
Más trucos para toallas siempre perfectas
Puedes dejar tus toallas en remojo en agua caliente con bicarbonato antes del lavado para reforzar el efecto. Otra opción es usar un blanqueador suave o agua oxigenada durante un par de horas antes de lavarlas. Incluso, hervir agua con rodajas de limón y sumergirlas puede ser un excelente truco casero para devolverles su blancura.
Fuente: Cosas de Casa.