Buenas noticias para la libertad de expresión, ese derecho tan perseguido y tan maltrecho últimamente en Internet. El Tribunal Supremo ha absuelto a la tuitera Cassandra Vera Paz, condenada hace casi un año por la Audiencia Nacional por hacer un chiste sobre el almirante Carrero Blanco, asesinado por ETA en 1973.
La sentencia del Supremo establece que Cassandra Vera no es culpable de un delito de humillación a las víctimas del terrorismo. El máximo tribunal en España añade que la tuitera hizo “un chiste fácil y de mal gusto relacionado con la forma en que se produjo el atentado terrorista”, pero que en ningún caso ese chiste es asumible como causa en una condena penal. Según la sentencia, la ocurrencia es “reprochable social e incluso moralmente en cuanto mofa de una grave tragedia humana” pero no constituye delito.
Cassandra ha expresado su satisfacción por la sentencia en Twitter y ha recordado que hay más causas pendientes en España contra personas por el mero hecho de haber expresado una opinión incómoda.
Muy contenta a nivel personal por el fin de un calvario judicial por el que nadie debería pasar.
Pero muy preocupada por otras condenas como la de Valtonyc y otros raperos y tuiteros.
Sigamos luchando por la libertad de expresión para todos. pic.twitter.com/AY7Rto84NE— Cassandra Vera (@kira_95) March 1, 2018
La sentencia es importante porque sienta precedente en jurisprudencia en relación a los chistes de este tipo en redes sociales. Los magistrados del supremo explican que no hubo ensañamiento o humillación hacia la víctima, y que los comentarios sobre lo alto que subió el coche en el atentado que le costó la vida son un chiste fácil, trillado y agotado que lleva haciéndose desde 1973. [vía El Mundo]