Hay pocas regiones de “silencio de radio” como el área que rodea al Observatorio Green Bank de Virginia del Oeste. Estos lugares son tan buscados por los astrónomos que la NASA en 2023 dio inicio a los planes de ubicar radiotelescopios incluso en el lado oscuro de la Luna con tal de tener el silencio necesario para poder trabajar en paz.
Caltech no planea poner uno en la Luna, pero de todos modos lo que propone despierta el interés y entusiasmo de todos porque el jueves la universidad anunció los detalles finales de diseño para colonizar un lugar desolado del desierto de Nevada, ubicando allí un radiotelescopio que promete explorar el cosmos 100 veces más rápido que cualquier otro telescopio que exista hoy en el mundo. El DSA (Deep Synoptic Array), cubrirá el lugar con 1.650 antenas de radio que cubrirán unos 20 por 16 kilómetros, con una supercomputadora capaz de sintetizar datos y obtener imágenes nítidas en tiempo real.
Quizá, lo más impactante de todo es que lo que produzca la ciencia espacial del DSA podrá ser utilizado, analizado, recortado o fragmentado en tiempo real por cualquiera, sea científico o ciudadano aficionado a la ciencia.
“Queremos que todo el mundo tenga acceso a los datos al mismo tiempo que nosotros”, explicó en declaraciones Katie Jameson, astrónoma de la Caltech y administradora en jefe del proyecto del DSA.
Alta fidelidad
El universo resuena con el zumbido de las señales de radio intergalácticas. El giro de las estrellas muertas magnetizadas llamadas pulsares, emite un ritmo estable de ondas de radio, lo mismo que los agujeros negros que tragan estrellas y producen “eructos” electromagnéticos, que se suman a muchos otros enigmas cósmicos como los misterios sin resolver de los “rápidos estallidos de radio”.
En términos generales, los astrónomos y astrofísicos estudian las emisiones de radio de estos eventos celestes con dos tipos de radiotelescopios. Están las enormes antenas satelitales como la del desaparecido Observatorio de Arecibo que operó desde 1963 hasta 2020 cuando sufrió daños estructurales. Y también están las grandes redes de antenas más pequeñas como la del VLA de Nueva México que tal vez hayas visto el año pasado en Pluribus, la serie de Apple TV de Vince Gilligan. Ahora, el DSA de Caltech se sumará a esta segunda categoría, pero será la red más enorme que se haya intentado construir.
Pero más allá de las 1.650 antenas de radio que Caltech describe como “la mayor cantidad que conforma un radiotelescopio”, también está la supercomputadora capaz de procesar a toda velocidad las ondas de radio para convertirlas en imágenes. Es un proceso complejo pero común a los radiotelescopios. Lo que diferenciará al DSA es que tendrá una capacidad integrada verticalmente de generar estas “radio imágenes” en tiempo real. Según el profesor de astronomía de la Caltech Gregg Hallinan, es esta función la que hace posible que el proyecto tenga tantas antenas de radio operando al mismo tiempo.
“Sin la radio cámara tendríamos que almacenar 100 exabytes de datos (100 mil millones de gigabytes) para poder completar la tarea”, dijo Hallinan. “Eso requeriría de 5 millones de discos duros en instalaciones multimillonarias del tamaño de varias canchas de fútbol”.
Silencio de radio en el universo
Hallinan señaló que, en parte, la esperanza que se tiene al dar acceso gratuito a las radio imágenes del DSA sin demora es que haya miembros de la comunidad científica y del público en todo el mundo con la curiosidad suficiente como para ayudar a analizarlas.
“Habrá descubrimientos suficientes como para mantener ocupados a todos los radioastrónomos del planeta. Con datos públicos y ciencia instantánea, incluso un estudiante de la escuela secundaria con una idea inteligente podría efectuar descubrimientos”.
Schmidt Sciences es la organización filantrópica del ex CEO de Google Eric Schmidt y su esposa Wendy, que financian el DSA junto con la Caltech, a un costo total estimado de casi US$200 millones. Se espera que todo esté terminado para 2029, pero el equipo de la Caltech ya se ha apostado en el Desierto de Mojave de California para probar prototipos. Por eso Hallinan está confiado en que el DSA estará listo y funcionando más temprano que tarde.
“Si bien todos los demás radiotelescopios en conjunto han hallado unas 20 millones de fuentes de señales de radio, el DSA hará lo mismo pero tan solo en su primer día de funcionamiento. Para cuando termine con su primera exploración, habrá descubierto alrededor de mil millones de nuevas fuentes de señales de radio”, afirmó el astrónomo.