Imagen: SpaceX

Cuando SpaceX estaba construyendo el Falcon 9, Elon Musk hablaba de un cohete tres veces más potente llamado Falcon Heavy. Ahora que SpaceX está construyendo la nave interplanetaria Starship, Musk ha anunciado un futuro lanzador que empequeñece a cualquier otra cosa que haya viajado al espacio.

En un tuit, el CEO de la compañía insinuó que el sistema de próxima generación que sucederá a la nave Starship tendrá “probablemente” 18 metros de diámetro:

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Para poner esa magnitud en perspectiva, recordemos que el planeado sistema Starship/Superheavy mide justo la mitad: 9 metros de ancho (un diseño anterior, el ITS, iba a medir 12, pero se descartó). Si el supercohete que venga después mantiene sus proporciones, entonces tendrá la friolera de 240 metros de altura. Y eso es una locura, como demuestra esta comparativa de Eric Ralph:

Al mismo tiempo, es bastante improbable que SpaceX esté pensando en duplicar el tamaño de la Starship sin modificar su diseño. Una vez terminada y montada sobre una etapa Superheavy, la Starship pesará 5000 toneladas y usará 35 motores Raptor para escapar de la atmósfera terrestre. Según Naukas, un cohete el doble de ancho pesaría entre 30 y 40.000 toneladas y necesitaría 150 motores Raptor para despegar. Eso reventaría todas las ventanas que estuvieran cerca.

Pero no adelantemos acontecimientos. No sabemos cuánto de realidad y cuánto de ciencia ficción hay en el tuit de Musk. El hipotético sistema de 18 metros de diámetro podría no llegar a materializarse nunca. En cambio, la Starship avanza a pasos de gigante. Su versión de pruebas, el Starhopper, ha completado con éxito su último vuelo, y se espera que el prototipo Starship Mk 1 termine de ensamblarse en septiembre para volar en octubre, si todo va según lo planeado.

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Mientras tanto, Musk ha anunciado un evento sobre Starship y el futuro de SpaceX para el próximo 28 de septiembre. La fecha coincide con el aniversario de la primera vez que un cohete de la compañía realizó un vuelo orbital.