SegĂșn los planos presentados al gobierno de la ciudad, The Boring Company estĂĄ construyendo un elevador de coches dentro del garaje de una casa que la compañía ha comprado a las afueras de Los Ángeles. La estructura de acero estĂĄ diseñada para bajar un vehĂ­culo desde el garaje hasta un tĂșnel de prueba que serpentea bajo tierra. Y claro, no podemos parar de pensar que Elon Musk estĂĄ construyendo su propia batcueva.

Obviamente, el empresario no estĂĄ creando una guarida para esconder armas de alta tecnologĂ­a y un traje tĂĄctico con el que combatir el crimen. SegĂșn Los Angeles Times, este nuevo elevador de automĂłviles es solo una prueba mĂĄs en el proceso de crear una red de caminos subterrĂĄneos que salvarĂĄn a los habitantes de Los Ángeles de sus mĂ­ticos atascos de trĂĄfico. The Boring Company es el mayor capricho entre las diversas empresas y actividades de Musk, y puede sorprender que realmente estĂ© llevando a cabo sus experimentos. Pero tambiĂ©n cabe destacar que Musk y The Boring Company han estado ocultando estas nuevas infraestructuras al pĂșblico.

La casa no podrĂ­a ser mĂĄs normal. Hawthorne, California, es el municipio donde se encuentra la sede de The Boring Company, pero por lo demĂĄs es una ciudad sin complicaciones cerca del aeropuerto de Los Ángeles. La casa estĂĄ en una calle residencial, W. 119th Place, cerca del Aeropuerto Municipal de Hawthorne, donde SpaceX tiene su sede central y Tesla tiene su centro de diseño. Pero mĂĄs allĂĄ de la proximidad a las otras compañías de Musk, no hay nada en esta casa en particular que la haga destacar. De hecho, es un poco mediocre. The Boring Company la comprĂł en enero por $485.000 a travĂ©s de una compañía fantasma llamada Irma’s Place. El precio es bastante bajo en comparaciĂłn con el valor de las casas que lo rodean.

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Pero Musk y The Boring Company no estĂĄn interesados ​​en la casa en sĂ­. EstĂĄn interesados en el garaje y el suelo que hay debajo de Ă©l. SegĂșn los registros de la ciudad, la compañía planea excavar el hueco del ascensor en el garaje y conectarlo a una pista de prueba a 12 metros bajo tierra. TambiĂ©n tiene planos para la construcciĂłn de otro garaje mĂĄs grande detrĂĄs de la casa que se conectarĂ­a a la misma pista. Por otro lado, ha comprado un edificio industrial cercano por $2 millones que tambiĂ©n excavarĂĄ hasta la pista de prueba. Aparentemente, nada de esto causarĂĄ ningĂșn alboroto.

“Estaremos completamente contenidos dentro del garaje”, dijo Brett Horton, director de instalaciones y construcción de The Boring Company y SpaceX, a los funcionarios de la ciudad. “No podrán vernos ni oírnos”.

El proceso de construcciĂłn de todo esto ha sido discreto hasta ahora. La compañía ha instalado una gran cantidad de equipos de seguridad antes de la construcciĂłn y el uso del ascensor. Mientras tanto, Musk recientemente anunciĂł que una pista de prueba de dos millas de largo debajo de Hawthorne llamada “The Loop” se abrirĂĄ al pĂșblico el 11 de diciembre, aunque se burlĂł de la idea de los paseos pĂșblicos en mayo. The Boring Company ha publicado imĂĄgenes de este tĂșnel que de hecho parece un tĂșnel pero, al menos en el momento en que se tomĂł esta foto, no parece una pista que transportarĂĄ vehĂ­culos a una velocidad mĂĄxima de 155 millas por hora.

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Veremos si Musk y The Boring Company cumplen con su promesa y comienzan a dar paseos a la gente en sus tĂșneles dentro de seis semanas. En el pasado, Musk dijo sobre The Boring Company: “No tenemos idea de lo que estamos haciendo”. Lo que no significa que vayan a fracasar. Como mĂ­nimo, habrĂĄn regalado al mundo algunos videos conceptuales muy interesantes y futuristas. TambiĂ©n venden una gran cantidad de lanzallamas, por alguna razĂłn.

Pero, si dejas que tu mente divague un poco, no importa si The Boring Company tiene Ă©xito o no en sus planes de crear una vasta red de tĂșneles de transporte subterrĂĄneo en ciudades como Los Ángeles. Aunque abandonara esos planes, a Musk todavĂ­a le quedarĂ­a una extensa guarida subterrĂĄnea oculta al pĂșblico por una casa en ruinas y accesible a travĂ©s de un ascensor del tamaño de un automĂłvil en su garaje. Imagina esa posibilidad.