Después de que la tremenda explosión sacudiera la plataforma de lanzamiento de Florida, Blue Origin se prepara para tener otro cohete New Genn listo para despegar hacia fin de año, buscando reanudar la ocupada agenda de lanzamientos.
Durante la prueba de encendido estático del 28 de mayo el New Glenn explotó en una enorme bola de fuego que dañó la plataforma de lanzamiento de la Estación de la Fuerza Espacial en Cabo Cañaveral. Las imágenes satelitales captaron la extensión de los daños, revelando que las instalaciones quedaron en ruinas.
These 2 images taken by SkySat satellites from Planet just days apart make for a nice before and after of LC-36. It also shows how part of the pad has collapsed into the flame bucket.
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— Lukas C. H. (@GewoonLukas_) June 1, 2026
A pesar de los visibles daños el ejecutivo en jefe de Blue Origin David Limp compartió en X que la compañía lanzará otro New Glenn antes de que termine 2026. Se evaluó la plataforma de lanzamiento, y Limp minimizó el tiempo que llevará reparar las instalaciones, añadiendo que el propulsor del New Glenn y las tres etapas superiores que estaban en el lugar “se ven bien también”.
Trabajos de reparación
En el momento de la explosión Blue Origin se preparaba para lanzar con el New Glenn una tanda de satélites Leo de Amazon en su cuarta misión, NG-4. La explosión sucedió durante las pruebas en tierra del sistema de propulsión, antes del lanzamiento.
Luego Blue Origin confirmó que el cohete había tenido una anomalía durante una prueba de encendido del propulsor del New Glenn, llamado “No, es necesario”. Desde entonces la compañía no ha compartido información adicional sobre lo que habría causado la explosión del cohete.
Pero Limp sí brindó algunos detalles del daño que sufrió la plataforma de lanzamiento. Los sectores de producción de propelente, los tanques de oxígeno, hidrógeno líquido y nitrógeno líquido y la torre de agua “están en buen estado”, según Limp. “Se dañó la gran torre de apoyo pero se puede reparar en lugar de derribarla y reemplazarla”, añadió en X.
“Volveremos a volar antes de que termine este año”, escribió Limp. Eso le da a la compañía menos de siete meses para reparar los daños que causó la explosión y volver a lanzar su cohete.
En comparación, SpaceX pasó más de un año reparando la plataforma de lanzamiento de su Complejo de Lanzamientos 40 tras la explosión de un Falcon 9 en 2016. El cohete Falcon 9 de SpaceX también estaba ejecutando una prueba de encendido estático cuando una anomalía causó una explosión.
Plazo muy ambicioso
Blue Origin está bajo mucha presión para reanudar las operaciones de su cohete New Glenn. El cohete ya sufrió varios escollos que produjeron muchas demoras y postergaciones de su lanzamiento inaugural. El New Glenn debutó en enero de 2025 y Blue Origin finalmente estaba a punto de convertirse en competidor en la industria de los vehículos espaciales de peso pesado.
Muchas cosas dependen del cohete. La NASA está dependiendo de Blue Origin, como parte del programa Artemis de la agencia. La compañía tiene que llevar una cantidad de instrumentos y vehículos a la Luna, y brindar un sistema de alunizaje para que los astronautas de la NASA puedan llegar a la superficie lunar.
“La NASA se compromete a ayudar al equipo de Blue Origin a recuperar lo dañado, a seguir desarrollando su alunizador, y a lograr que el New Glenn se pueda lanzar otra vez de la forma más segura posible”, escribió en X Jared Isaacman, jefe de la NASA.
La Fuerza Espacial de EE.UU. también le otorgó a Blue Origin una misión de seguridad nacional de la Oficina Nacional de Reconocimiento. La orden para la nueva tarea se emitió el día antes de que explotara el cohete New Glenn en la plataforma, pero la Fuerza Espacial reafirmó su compromiso con su socio comercial. “El programa de lanzamientos espaciales de Seguridad Nacional seguirá trabajando de cerca con nuestros socios de blue Origin para poder identificar la causa e implementar acciones correctivas”, declaró Eric Zarybnisky, Ejecutivo interino de la Fuerza Espacial del área de Acceso y Adquisición.
Antes de la explosión en la plataforma de lanzamiento Blue Origin había recibido autorización de la Administración Federal de Aviación (FAA) para reanudar los vuelos del New Glenn tras un incidente anterior. En su tercera misión del 19 de abril la segunda etapa del cohete tuvo un desperfecto y el New Glenn ubicó su carga en una órbita inferior a la planeada. La anomalía llevó a que AST SpaceMobile perdiera el satélite Blue Bird 7, parte de una constelación que brindará conectividad directa a teléfonos celulares.
Desde su fase inicial de desarrollo el cohete ha sufrido bastantes inconvenientes, y la reciente anomalía se suma a los obstáculos que enfrenta Blue Origin.