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Ciencia

En el desierto más seco del planeta construyeron un jardín tropical con palmeras, piscina y árboles para los astrónomos que pasan semanas mirando el universo. Y sirvió de guarida de un villano de James Bond

La Residencia del Observatorio Paranal, en el norte de Chile a más de 2.600 metros de altitud, es un oasis de vegetación y humedad construido por la ESO en medio del desierto de Atacama para los científicos e ingenieros que trabajan bajo uno de los cielos más oscuros del planeta. Su atrio cubierto por una cúpula translúcida alberga árboles y plantas tropicales. En 2008, sus instalaciones fueron usadas como escenario de las escenas finales de Quantum of Solace
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El desierto de Atacama, en el norte de Chile, es el lugar más seco del planeta. Hay zonas donde no ha llovido en siglos. El suelo es roca y polvo, la radiación solar es intensa y la humedad del aire es casi nula. Es, por todo eso, uno de los mejores lugares del mundo para poner telescopios: sin nubes, sin humedad que distorsione la luz y con noches tan oscuras que la Vía Láctea proyecta sombras en el suelo. Allí, la Organización Europea para la Investigación Astronómica en el Hemisferio Austral construyó el Observatorio Paranal. Y dentro de ese desierto inhóspito, construyó también un jardín tropical.

Por qué la ESO construyó un oasis en el lugar menos propicio del planeta

Residencia Paranal
© Framalicious – Shutterstock

La Residencia es el nombre del complejo habitacional donde descansan los científicos e ingenieros que trabajan en Paranal. Está a más de 2.600 metros de altitud, a unas dos horas de Antofagasta. Pasar semanas en un ambiente tan extremo, con baja humedad, radiación intensa y aislamiento total, tiene efectos sobre las personas que trabajan allí. La ESO diseñó La Residencia para contrarrestar esas condiciones ofreciendo algo que el entorno no tiene.

El elemento central del edificio es un gran atrio cubierto por una cúpula translúcida donde crecen árboles y plantas tropicales. El ambiente interior es notablemente más húmedo y fresco que el exterior. Hay piscina, zonas de descanso y espacios diseñados para que los investigadores recuperen fuerzas antes de volver a dirigir sus instrumentos hacia las estrellas. Según Meteored, el contraste entre el paisaje de roca seca y el interior verde y húmedo del complejo es uno de los rasgos más llamativos de la instalación.

Las reglas de vivir donde la oscuridad es un instrumento científico

Los telescopios de Paranal observan objetos extremadamente débiles y lejanos. El Very Large Telescope (VLT) de la ESO, instalado en la cima del cerro Paranal, es uno de los instrumentos ópticos más poderosos del mundo y puede detectar objetos cuatro mil millones de veces más tenues que lo que el ojo humano puede ver. Cualquier fuente de luz artificial en los alrededores interfiere en las mediciones, de modo que la oscuridad nocturna es tan valiosa como el propio hardware.

Las habitaciones de La Residencia tienen ventanas pequeñas. Muchas áreas del edificio se oscurecen por completo durante la noche. Los vehículos deben restringir el uso de sus luces al moverse por el área. La rutina de trabajo también es invertida: muchos investigadores comienzan su jornada al atardecer y trabajan mientras el resto del mundo duerme. Desde los alrededores del complejo, en las noches más claras, la silueta de la Vía Láctea es visible con una claridad excepcional y las Nubes de Magallanes pueden distinguirse a simple vista.

El escondite de James Bond: cómo Paranal llegó al cine en 2008

En 2008, varias instalaciones de La Residencia fueron utilizadas como escenario de las escenas finales de Quantum of Solace, la película de James Bond protagonizada por Daniel Craig. Sus pasillos, terrazas y la gran cúpula central sirvieron como el escondite del villano de la película. Desde entonces, el lugar es conocido informalmente como la guarida de los astrónomos, una referencia doble al trabajo científico que se hace allí y al set cinematográfico en que se convirtió temporalmente.

Chile y el 40% de la capacidad de observación astronómica terrestre del mundo

Paranal no es el único observatorio que la ESO y otras agencias han instalado en el norte de Chile. La combinación de cielos despejados, altitud, sequedad y ausencia de contaminación lumínica convierte al desierto de Atacama en la región con mayor concentración de infraestructura astronómica del planeta. Chile alberga actualmente cerca del 40% de la capacidad de observación astronómica terrestre del mundo, una proporción que seguirá creciendo con la entrada en operaciones de nuevos instrumentos como el Extremely Large Telescope (ELT), actualmente en construcción en el cerro Armazones, a unos 20 kilómetros de Paranal.

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