Saltar al contenido
Noticias

En este pueblo algunos niños no tienen pene hasta la adolescencia: el increíble caso de los Guevedoces 

Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Año 2015, un investigador se acercó a un pueblo
de la Republicana Dominicana donde algunos hombres nacían
como niñas, y sus órganos sexuales masculinos solo aparecían en la
pubertad. Ese sitio estaba en Las Salinas y, literalmente, los pequeños
cambiaban de sexo al llegar a la adolescencia.

Johny había sido educado como una niña, de hecho, hace
unos años se llamaba Felicita, acudía a clase ataviada como una pequeña mujer y
sus órganos sexuales corroboraban su género. Sin embargo, cuando llegó a los
doce años, su cuerpo cambió por completo, y Felicita pasó a llamarse Johny.

Esta y otras historias igual de sorprendentes llegaron a oídos de un
investigador que acudió al pequeño pueblo de Barahona para interesarse por la
serie de extraños acontecimientos.

El hombre era Michael Mosley, y contó la insólita
historia de esta pequeña región en una serie para la BBC. Un caso
extraordinario con una afección que tocaba a poco más del 1% de los niños
nacidos en Las Salinas, un pueblo remoto en el suroeste de la República Dominicana.

Los Guevedoces, conocidos en la zona como los pequeños a
los que no les crece el pene y los genitales hasta los doce años, también son
llamados “machihembras”, algo así como “primero mujer, luego un hombre”, porque
parecen ser completamente niñas al nacer y así se crían para serlo, incluyendo un nombre femenino. Según Mosley:

Cuando nacen, parecen chicas sin testículos y lo que
parece ser una vagina. Solo cuando se acercan a la pubertad, el pene crece y
los testículos descienden.

Después de los desarrollos de la
pubertad, los Guevedoces crecen hasta convertirse en varones completamente
funcionales en su sociedad, aunque algunos signos reveladores muestran esa
herencia biológica única. “En realidad todo funciona bien y los Guevedoces normalmente
viven sus vidas como hombres”, explicaba Mosley, “aunque con próstatas algo más
pequeñas”.

Curiosamente, no todos los Guevedoces en la República
Dominicana cambian su nombre al llegar a la pubertad, algunos hombres adultos
en la región tienen nombres femeninos a lo largo de toda su vida. Además, la
condición no está aislada solo en la República Dominicana, también se ha
observado en Turquía y Nueva Guinea. 

Para el trabajo documental que llevó a cabo el
investigador, Johnny fue uno de sus protagonistas. Así se lo contaba el chico a la
BBC
:

Llegó un punto donde no me sentía bien, ya no me gustaba
usar una falda, y ya no me atraía jugar con chicas. Todo lo que quería hacer
era jugar con pistolas de juguete y niños. 

Junto con los cambios psicológicos llegaron los
fisiológicos: a Johnny le crecieron los testículos y un pene. ¿Cómo? El
descubrimiento de por qué los niños de Guevedoce sufren su transformación
radical se determinó hace décadas a través del trabajo de Julianne Imperato,
una endocrinóloga de la Universidad de Cornell en Estados Unidos, que viajó a
la República Dominicana en la década de 1970. 

Imperato y sus colegas encontraron que una deficiencia en
la enzima 5-α-reductasa era la responsable
de la rara condición de los Guevedoce. Sin esta enzima, el cuerpo no crea la
hormona sexual masculina dihidrotestosterona (DHT), lo que impide el desarrollo
de los órganos sexuales masculinos, hasta que la pubertad llega, momento en que
todo se dispara y los niveles de testosterona aumentan revelando tardíamente
que los genes son, en efecto, masculinos .

Sin embargo, antes de la pubertad los
genitales externos postnatales parecen ser un clítoris y un labio ambiguos.

Por cierto, el descubrimiento de Imperato también fue la
base de la medicina Finasteride, que es utilizada por miles de hombres de todo
el mundo para combatir el agrandamiento de la próstata y la calvicie de patrón
masculino. [ScienceAlert, BBC]

Explorar más sobre estos temas

Compartir esta historia