Dallas se define a sí mismo como un buscador de tesoros. En su canal Man + River se dedica a grabar sus inmersiones en diferentes ríos en busca de tesoros perdidos. En su última aventura ha encontrado un iPhone X que llevaba dos semanas bajo el agua. El terminal seguía funcionando.

Es la magia del mundo en el que vivimos, en el que los smartphones de alta gama son resistentes al agua en mayor o menor grado. En este caso era un iPhone X, pero no es la primera vez que Dallas hace un hallazgo parecido. Hace siete meses encontró un iPhone 7 Plus, pero tenía mucho mérito porque estaba en el interior de una bolsa hermética como las que se usan precisamente en deportes acuáticos.

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En este caso el iPhone X no tenía ninguna funda a prueba de agua. Dallas lo secó durante tres días y, cuando estimó que había perdido cualquier rastro de agua, lo cargó y lo encendió sin problemas.

Lo siguiente que hizo Dallas fue llamar a la operadora y explicarles el caso. Estos le dieron el número de teléfono de la propietaria. La reacción de esta es impagable, no por el móvil en sí, sino porque estaba lleno de fotos de su bebé. La próxima vez que vayas al río no te olvides de activar una copia de seguridad. [vía Man + River]