La sangre en la orina de un hombre de 35 años resultó tener una explicación que nadie esperaba: agujas de coser, metidas en su cuerpo.
En China, los médicos describieron la inusual lesión en un informe de este mes. El hombre con discapacidad intelectual tenía muchas agujas dentro del cuerpo, y probablemente se las hubiera insertado él mismo. Los doctores pudieron quitar la que estaba más cerca del corazón, y el hombre se recuperó.
“Los objetos extraños cardíacos relacionados con conductas que se presumen autoinfligidas pueden permanecer ocultos clínicamente, en particular cuando resulta difícil obtener una historia precisa”, escribieron los autores del trabajo que se publicó la semana pasada en BMC Cardiovascular Disorders.
Aguja sorpresa
Según el informe el hombre consultó con los médicos a dos semanas de tener dolor al orinar con sangre. Aunque parecía estar bien de salud, las primeras imágenes de los estudios revelaron que había una sombra cerca del corazón.
Con una tomografía posterior se vio que había “varios cuerpos extraños de metal en forma de agujas” en todo su cuerpo, incluyendo la pared abdominal, la pelvis, la vejiga y el pene. Una de las agujas de unos 36 mm de largo había perforado el pericardio, saco de líquido que protege al corazón. Estaba dentro del ventrículo izquierdo y se movía en sincronización con el ventrículo.
El hombre estaba bajo la tutoría legal de su padre, que brindó un consentimiento informado a los médicos por escrito para poder hablar sobre el caso. Ni el paciente ni su familia podrían confirmar de dónde provenían las agujas, escribieron los médicos. Dos años antes el hombre había acudido a otro hospital donde le habían sacado dos objetos en forma de aguja del abdomen. Pero el registro médico de su consulta no estaba disponible.
A pesar de no contar con información, los médicos dijeron que era probable que el hombre se hubiera insertado las agujas en el cuerpo. Aunque no es frecuente, las personas con discapacidad intelectual están en mayor riesgo de presentar este tipo de conducta, que incluye también la probabilidad de que traguen objetos extraños.
Lo que le esperaba
Aunque el hombre tenía muchas agujas dentro del cuerpo había lugares que representaban un riesgo mayor de que hubiera complicaciones graves si se trataba de sacarlas quirúrgicamente. Los médicos decidieron entonces sacar solamente la aguja que representaba riesgo de vida, la que estaba en el corazón, y planearon monitorear las demás para posible remoción en el futuro.
La cirugía fue un éxito, y no hubo problemas importantes. Los médicos sacaron una aguja de coser negra e intacta. Señalaron que el pecho del hombre no mostraba señales de punto de ingreso ni cicatrices, aunque la aguja estaba corroída, lo que sugería que la aguja había estado ya en el corazón desde hacía mucho tiempo.

La función cardíaca del hombre disminuyó notablemente tras la cirugía, tal vez como resultado del daño que había provocado, y también por el estrés de la cirugía. Pero luego el hombre mejoró y pudo dejar el hospital. A los nueve meses, la revisión de seguimiento mostró que ya estaba clínicamente estable.
Los doctores dicen que este tipo de casos suele ser muy complejo, tanto porque los pacientes con discapacidad cognitiva no pueden comunicar bien su historia médica, y porque estas lesiones no son fáciles de detectar por fuera. Por lo general se requiere una estrategia multimodal de imágenes, según indican en su trabajo.
También son infrecuentes los casos de agujas en el corazón Un análisis de 2024 reveló solamente 344 casos en la literatura médica desde la década de 1960, de personas que deliberadamente se habían insertado agujas en el corazón.