La maternidad y la paternidad han marcado trayectorias laborales con ausencias que el sistema nunca perdonó. Meses sin cotizar se transformaron en pensiones recortadas, sobre todo para mujeres. España prepara ahora un cambio legal que promete alterar ese destino y reconocer que criar también es trabajo.
Una reforma que cambia las reglas

El Real Decreto-ley 2/2023 entrará en vigor el 1 de enero de 2026. Su novedad es clara: los meses en que se dejó de cotizar para cuidar hijos podrán completarse con bases mínimas, de hasta 1.323 euros mensuales, evitando que se traduzcan en una pensión castigada.
El impacto en la brecha de género
Las jubiladas en España cobran, de media, un 18% menos que los hombres. La principal causa es la crianza, que interrumpió carreras laborales. Con la reforma, las mujeres podrán sumar hasta 60 meses completos y 24 adicionales al 80% en el cálculo de su pensión.
También para padres, con condiciones

No solo las madres se beneficiarán. Los padres podrán acogerse a la medida si acreditan reducciones o lagunas ligadas al nacimiento o adopción. La ley diferencia casos: para hijos antes de 1994 se exigen más de 120 días sin cotizar; para nacidos después de 1995, una caída mínima del 15% en cotizaciones.
Los autónomos siguen al margen
El cambio no alcanza a los trabajadores por cuenta propia. Para ellos, solo rige la medida de 2023: cubrir vacíos con una base reducida de 960,60 euros, sin vínculo con la crianza. Una excepción que deja fuera a miles de familias y mantiene abierta una brecha pendiente.