Paso del bólido en 1972. Imagen: James M. Baker/NASA

Ocurrió el 10 de agosto de 1972 y fueron unos pocos segundos. Suficientes para catalogar el paso de un meteoro rozando la superficie de la Tierra como histórico. Se trataba del primer evento de esta naturaleza y el de mayor duración. Esta fue su (breve) historia con nuestro planeta.

Puede que todav√≠a no se haya encontrado vida extraterrestre, pero la Tierra est√° marcada por las cicatrices de varios tipos de ‚Äúvisitantes‚ÄĚ: esas rocas gigantes que han salido del espacio durante milenios, golpeando la superficie, roz√°ndola o mostrando su estela.

Advertisement

Aquellas que han logrado traspasar la atm√≥sfera terrestre normalmente han impactado con tanta fuerza que nos dejan un enorme agujero como recuerdo c√≥smico. Son los cr√°teres de los meteoritos que salpican la Tierra, y cuya geolog√≠a √ļnica se ha utilizado como an√°logo para el espacio exterior con el fin de ayudar a los astronautas en misiones impensables hace menos de 100 a√Īos.

Cr√°ter Pingualuit (Canad√°). Wikimedia Commons

Sin embargo, también existen fenómenos que, traspasando la atmósfera, no llegan a impactar en nuestra superficie. En ese caso, todo lo que nos queda es la suerte de poder observar esa gran bola de fuego fugaz. Por eso lo ocurrido en 1972 fue algo tan extraordinario: el Gran bólido diurno.

Advertisement

La gran bola fuego de 1972

Las Monta√Īas Rocosas es un enorme sistema de cordilleras de Estados Unidos que cubren desde Columbia Brit√°nica hasta Nueva M√©xico. Su pico m√°s alto es el monte Elbert (Colorado) y en su interior se encuentra la cordillera Teton (Wyoming). Su nombre se origin√≥ por los primeros exploradores franceses que llegaron hasta all√≠, aunque la zona es m√°s conocida por el evento que tuvo lugar a comienzos de la d√©cada de los 70.

El √°rea fue testigo de excepci√≥n del avistamiento de un fen√≥meno hist√≥rico. El 10 agosto, sobre las 2:30 pm local en Wyoming, algunos de los campistas que se encontraban por la zona no daban cr√©dito a lo que estaban viendo, ‚Äú¬ŅQu√© demonios es esa bola de fuego?‚ÄĚ, se oy√≥ entre los asistentes al ins√≥lito espect√°culo.

En realidad, lo que estaban viendo era la llegada de un meteoro inusualmente brillante que proven√≠a del espacio. Los testigos presenciaron c√≥mo el fen√≥meno realizaba un movimiento¬†extra√Īo, ya que estaba rebotando sobre la atm√≥sfera terrestre (al igual que lo hace una piedra aplanada sobre el agua).

Advertisement

La impresionante imagen con la abrimos, obra de James M. Baker, se tomó en Teton, justo detrás del Lago Jackson, y en ella podemos observar de forma clara la estela dejada por el objeto celeste a su paso.

El evento dur√≥ unos segundos, pero Teton no fue el √ļnico lugar de la Tierra donde se pudo apreciar. Por ejemplo, en Missoula (Montana) un hombre asegur√≥ haber visto el objeto pasar directamente sobre su cabeza mientras escuchaba un estampido s√≥nico doble (boom s√≥nico). De hecho, y debido a la ubicaci√≥n geogr√°fica del suceso, hoy contamos con numerosos registros y filmaciones del evento.

Advertisement

Por ejemplo, el de Linda Baker, quien se encontraba en el lago Jackson con una c√°mara de 8 mm. Baker logr√≥ captar el b√≥lido (meteoro muy brillante) atravesando las Monta√Īas Rocosas. Lo hac√≠a en direcci√≥n Norte desde el Sudoeste (desde Utah a Alberta, Canad√°).

En cuanto a las caracter√≠sticas f√≠sicas, tras obtener todos los registros de aquel d√≠a, los investigadores calcularon que contaba con un tama√Īo de entre 3 y 14 metros de di√°metro que entr√≥ a la atm√≥sfera de la Tierra a una velocidad de 15 kil√≥metros por segundo, pasando a la luz del d√≠a por Utah, y luego al norte abandonando la atm√≥sfera sobre Alberta, Canad√°. En total, alrededor de 100 segundos a trav√©s de la atm√≥sfera de la Tierra.

Advertisement

Los investigadores que realizaron los cálculos de la temperatura del cuerpo y su trayectoria piensan que pudo pasar muy cerca de Montana. También calcularon que pesaba unas 4 mil toneladas.

As√≠ que si lo sumamos todo, aunque sea te√≥ricamente, tuvimos una masa pesada del tama√Īo de un cami√≥n que estuvo muy cerca de impactar con la superficie de la Tierra. De ser as√≠, hubiese creado una impresionante deflagraci√≥n (algunos apuntan del tama√Īo de una ciudad media).

Advertisement

De hecho, el bólido realmente debía haber impactado sobre el planeta. Sin embargo, se cree que debido al calor provocado por la fricción, la masa del meteoro comenzó a incendiarse de tal forma que fue alterando su figura inicial, y con ella su aerodinámica y trayectoria, modificando su inclinación orbital.

Fue lo que se conoce como meteoro rasante, un incre√≠ble cuerpo que pas√≥ de ‚Äúpuntillas‚ÄĚ por nuestra atm√≥sfera terrestre para luego regresar al espacio sin desintegrarse por completo. [Wikipedia, JesseMullins]