Las armas láser llevan años apareciendo en demostraciones militares, pruebas contra drones y proyectos experimentales. Esta vez, sin embargo, Estados Unidos utilizó una de ellas durante una operación activa en su frontera sur.
La Joint Task Force–Southern Border (JTF-SB) confirmó que empleó el Army Multi-Purpose High Energy Laser (AMP-HEL) para neutralizar tres sistemas aéreos no tripulados considerados hostiles durante las noches del 25 y 26 de agosto de 2026. La fuerza opera bajo el U.S. Northern Command en apoyo de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP).
Según el comando estadounidense, los drones estaban siendo utilizados en apoyo directo de actividades que suponían una amenaza física para personal militar y agentes fronterizos. Las autoridades no revelaron públicamente los modelos de las aeronaves ni el punto exacto donde fueron interceptadas. México indicó posteriormente que los incidentes ocurrieron en territorio estadounidense.
Así funciona el láser AMP-HEL
El protagonista de la operación es el AMP-HEL, un sistema desarrollado para proporcionar a las fuerzas terrestres una defensa móvil contra drones y otras amenazas aéreas de pequeño tamaño.
Las primeras unidades entregadas al Ejército estadounidense incorporan el sistema LOCUST de AeroVironment, equipado con un láser de clase 20 kilovatios e instalado sobre un Infantry Squad Vehicle de General Motors Defense. Los primeros dos prototipos fueron entregados en 2025 después de superar pruebas de aceptación en Yuma Proving Ground, Arizona.
A diferencia de un misil o un cañón convencional, el arma no necesita lanzar un proyectil. El sistema dirige un haz de energía extremadamente concentrado hacia una zona específica del dron y lo mantiene allí el tiempo suficiente para elevar su temperatura.
El objetivo puede ser dañar componentes estructurales, sensores, electrónica o sistemas de propulsión hasta conseguir que la aeronave deje de funcionar.
Eso exige bastante más que simplemente “apuntar un láser”. El sistema necesita detectar el objetivo, seguir sus movimientos con gran precisión y mantener estabilizado el haz sobre una superficie relativamente pequeña mientras el dron continúa desplazándose.

Los carteles también están utilizando drones
El uso de este tipo de tecnología está relacionado con la creciente presencia de drones alrededor de la frontera.
El mayor general Curtis Taylor, comandante de la JTF-SB, aseguró que las redes vinculadas a carteles recurren cada vez más a aeronaves no tripuladas para facilitar operaciones de tráfico de personas y vigilar a militares y fuerzas de seguridad estadounidenses. Actualmente, alrededor de 8.000 militares forman parte del despliegue de la fuerza conjunta en la frontera sur.
Los drones pequeños plantean además un problema económico para los ejércitos modernos. Utilizar un misil antiaéreo que puede costar cientos de miles o incluso millones de dólares para destruir un aparato comercial relativamente barato no siempre resulta sostenible.
Un láser modifica considerablemente esa ecuación. Mientras el sistema disponga de electricidad y pueda refrigerarse correctamente, puede realizar múltiples enfrentamientos sin agotar un inventario de proyectiles físicos.
Un láser tampoco es un arma perfecta
Las armas de energía dirigida tienen importantes limitaciones. Necesitan mantener una línea de visión directa con el objetivo y su rendimiento puede verse afectado por condiciones atmosféricas como lluvia, niebla, humo, polvo o turbulencia.
Además, aunque el haz alcance el objetivo prácticamente a la velocidad de la luz, normalmente debe mantenerse sobre una zona determinada durante un período suficiente para provocar daños.
La energía necesaria y el calor generado por el propio equipo también obligan a incorporar sistemas de alimentación y refrigeración capaces de soportar varios disparos consecutivos. Por eso, los láseres no necesariamente sustituirán a misiles, cañones y sistemas de interferencia electrónica. Más bien pueden convertirse en una nueva capa dentro de las defensas contra drones.

De las pruebas militares a una operación real
Hasta ahora, buena parte de las noticias sobre armas láser estadounidenses procedían de ejercicios y demostraciones controladas. El AMP-HEL también pasó por este proceso antes de ser desplegado.
El episodio de agosto introduce un cambio importante: el sistema fue utilizado por una unidad operativa para neutralizar tres drones que las autoridades clasificaron como hostiles, no simples blancos preparados para una demostración.
No significa que los láseres vayan a convertirse mañana en el principal sistema antiaéreo estadounidense. Pero sí muestra hacia dónde se está desplazando una parte de la defensa moderna: frente a enjambres de drones cada vez más baratos y abundantes, disparar energía puede empezar a resultar mucho más práctico que disparar un misil.