Photo: ESA–G. Porter (CC BY-SA 3.0 IGO)

Visto en frío parece algún tipo de resto arqueológico dejado por una remota civilización extraterrestre. La comparación no andará desencaminada dentro de unos cuantos millones de años porque ese bloque es un prototipo de ladrillo impreso en 3D y pensado para nuestra primera base lunar.

El bloque ha sido creado por los técnicos del laboratorio de materiales ESTEC que la Agencia Espacial Europea tiene en Holanda, y es una primera prueba de concepto que demuestra que la impresión 3D mediante robots usando regolito lunar es una técnica de construcción perfectamente válida para construir la estructura de una futura base lunar.

La pieza no está confeccionada en auténtico polvo lunar, sino en una réplica del regolito que pisaron las misiones Apolo fabricada aquí en la Tierra con las mismas características. La forma del bloque con agujeros, ligera y a la vez resistente, imita la estructura interna de los huesos de las aves y puede manipularse fácilmente para formar los cimientos y muros externos de una instalación más delicada.

Actualmente la ESA investiga diferentes métodos de impresión 3D para determinar cuál es el más eficiente de cara a la construcción de una base permanente en la Luna. Una instalación de este tipo permitiría agilizar mucho los lanzamientos espaciales hacia Marte y otros planetas, pero presenta sus propios retos que aún no hemos sido capaces de solventar. [vía ESA]