Se llama Black Fly, y cuando veas de lo que es capaz en v√≠deo t√ļ tambi√©n querr√°s pilotar uno. El veh√≠culo volador es completamente el√©ctrico, carga en treinta minutos y tiene un alcance de hasta 65 kil√≥metros a una velocidad m√°xima de 115 Km/h.

Definitivamente, el aspecto del Black Fly se sale de la norma. Su fuselaje parece el de una especie de canoa, y no es casualidad. Est√° pensado para que pueda posarse por igual en terreno blando o en agua. Sus dos √ļnicas ‚Äúalas‚ÄĚ son el soporte para ocho rotores alimentados por bater√≠as que forman un sistema de triple redundancia. En otras palabras, incluso aunque se pierda un rotor o una de las bater√≠as falle, el Black Fly puede seguir en el aire. Incluso es capaz de planear y posarse de forma segura cuando apenas le queda bater√≠a gracias a la sustentaci√≥n de las alas y un modo de bajo consumo. El ruido que emite, por cierto, es de solo 72 decibelios, muy por debajo de muchas motos.

A nivel de manejo, el Black Fly no es aut√≥nomo, pero cuenta con varios sistemas automatizados para mayor seguridad. Puede, por ejemplo calcular cu√°nta energ√≠a le queda y regresar a casa por s√≠ solo. Tambi√©n, como los drones de √ļltima generaci√≥n, soporta geofencing. En otras palabras, se le puede programar para que no entre en determinadas √°reas de exclusi√≥n.

El veh√≠culo vuela en una curiosa posici√≥n inclinada y sus controles se han dise√Īado para que pueda controlarse sin experiencia a los mandos de un veh√≠culo volador y con el respaldo del sistema de software. Las bater√≠as se cargan en media hora y tanto el despegue como el aterrizaje son autom√°ticos. Adem√°s, se puede transportar por carretera en un peque√Īo remolque y dejarlo listo para volar en 30 minutos.

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De momento es un prototipo, pero la empresa canadiense que lo ha creado planea venderlo al mismo precio que un automóvil normal. Si logra las licencias necesarias, podría ser el comienzo de ese futuro con automóviles voladores tan largo tiempo esperado. [Opener vía New Atlas]