MRI muestra un cerebro normal (izquierda) y el del ni√Īo australiano (derecha). Inaki-Carril Mundinano et al

Un ni√Īo de siete a√Īos ha sorprendido a la medicina. Hab√≠a perdido la corteza visual del cerebro, lo que supon√≠a que deb√≠a haberse quedado ciego. Sin embargo, el chico puede ver lo suficientemente bien como para reconocer rostros y moverse con soltura.

La historia la han contado esta semana los investigadores del Instituto de Medicina Regenerativa de Australia en la Universidad de Monash durante una conferencia de neurociencia en Sydney. Al Parecer, BI (las iniciales del ni√Īo) sufri√≥ una lesi√≥n bilateral en el l√≥bulo occipital cuando ten√≠a tan solo dos semanas de edad.

Por tanto, ten√≠a un da√Īo extremadamente grave en su corteza visual. Esta es una regi√≥n de la parte externa del cerebro situada en la zona posterior de la cabeza, la cual es responsable de clasificar la informaci√≥n de la retina en im√°genes personales.

La retina envía mensajes por el nervio óptico a un centro de transmisión en el tálamo llamado pulvinar inferior, que ayuda a controlar y enfocar los ojos en función de los objetos en la línea de visión. Desde ahí, la información viaja a una parte de la corteza visual denominada como área visual 1 (V1).

La franja dorsal (verde) y la franja ventral (p√ļrpura). Tienen su origen en la corteza visual primaria. Wikimedia Commons

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Ocurre que cuando BI era un bebé sufrió una deficiencia de acil-CoA deshidrogenasa de cadena media (MCAD), una condición o trastorno genético que impide que los tejidos conviertan ciertas grasas en energía.

Como resultado de ello, le dejaron una lesi√≥n en su V1, lo que quiere decir que deber√≠a haberse quedado ciego, o como m√≠nimo con la incapacidad de convertir la informaci√≥n retinal en una imagen coherente. Pero parece que no. Seg√ļn explica el neurocient√≠fico I√Īaki-Carril Mundi√Īano:

A pesar del extenso da√Īo cortical occipital bilateral, B.I. tiene amplias habilidades visuales conscientes, no es ciego y puede usar la visi√≥n para navegar en su entorno. Navega sin problemas y juega al f√ļtbol y a videojuegos.

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Anteriormente, se sab√≠a que las lesiones en V1 pod√≠an dejar en los afectados ciertos rasgos visuales conocidos como ‚Äúvisi√≥n ciega‚ÄĚ. Algo as√≠ como ‚Äúver sin ser consciente de ninguna imagen‚ÄĚ. En esos casos, se presenta como una habilidad para responder a est√≠mulos visuales o cosas ‚Äúsensoriales‚ÄĚ como el movimiento.

Lo extraordinario de la ‚Äúvisi√≥n ciega‚ÄĚ es que demuestra que nuestro sentido de la vista se extiende mucho m√°s all√° de lo que experimentamos conscientemente como im√°genes. No en el caso de BI, qui√©n experimenta im√°genes reales dentro de su mente. Para Mundi√Īano:

No sólo eso, también puede identificar fácil y conscientemente rostros felices y colores neutros, tareas asociadas con el procesamiento del flujo ventral.

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Aunque ahora mismo todo son hipótesis, los investigadores apuestan por una idea: es posible que como la lesión se produjo cuando BI era muy joven, su cerebro en desarrollo fuera capaz de reencaminar la información de la retina para hacer uso de una de las otras unidades de la corteza visual.

Las primeras pruebas a través de imágenes de resonancia magnética (MRI) han mostrados resultados satisfactorios sobre esta hipótesis. De ser así, el cerebro y el cuerpo humano son todavía más asombrosos de lo que ya pensábamos. [NewScientist, DailyMail]