Foto: Royal Navy

El HMS Queen Elizabeth es el portaaviones m√°s moderno de la Marina brit√°nica. Construirlo ha costado ocho a√Īos y 4.200 millones de d√≥lares. Sin embargo, se ha botado con un ‚Äúpeque√Īo‚ÄĚ defecto de f√°brica. Tiene una v√≠a de agua en uno de sus propulsores por la que entran 200 litros de agua por hora.

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El problema es que uno de los sellos que protegen el propulsor izquierdo de la entrada de agua no cumple bien su función. El agua se filtra desde la hélice y recorre el eje del propulsor hasta penetrar en el casco a un ritmo que puede parecer alarmante, pero que en realidad no es suficiente para poner el peligro el buque.

El fallo apareció durante los primeros test en el mar. Puede que no sea catastrófico en el sentido de que no es suficiente como para hundir el flamante navío, pero sí es muy embarazoso para la marina. El almirante Chris Parry admitió que la marina se siente un tanto avergonzada por el fallo, pero que en realidad no es un problema serio.

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El fabricante del buque, BAE Systems, ha examinado el problema y ha determinado que se debe a una secci√≥n fabricada en Glasgow. BAE Systems tambi√©n ha determinado la soluci√≥n, que requerir√° devolver el buque a dique seco durante unos d√≠as en a√Īo nuevo de 2018. La reparaci√≥n no afectar√° al actual programa de pruebas del buque, pero a√ļn no se sabe con exactitud es cu√°l ser√° su coste. El nav√≠o continuar√° sus pruebas en 2018. Se prev√© que entre en servicio activo en 2019. [BBC v√≠a Fortune]