El propietario de una compañía de fabricación de plástico dejó su portátil conectado al enchufe de carga durante la noche, tras acabar su jornada del día. Horas más tarde pudo ver por la app de las cámaras de seguridad de su móvil que el portátil había explotado y su oficina se incendió por completo.
Steve Paffett es el propietario de una compañía llamada Allplas, en la ciudad de Letchworth, Inglaterra. Después de finalizar su día de trabajo, dejó su ordenador portátil enchufado al cargador sin imaginar lo que sucedería. Horas más tarde, la batería del portátil calentó hasta el punto de explotar (literalmente), y ocasionó un incendio que destruyó gran parte de su oficina. Según mencionó a medios locales, podría dejarla inoperable por hasta seis meses.
El portátil era un HP Envy del año 2014 que la compañía había retirado del mercado en un comunicado oficial en enero de este año, debido a la posibilidad de “calentar en exceso, lo que supone un riesgo de incendio y quemadora para los usuarios”, según HP. Dicho de otro modo, era un portátil defectuoso y posiblemente peligroso.
Hace casi dos años, cuando Samsung decidió retirar del mercado el Galaxy Note 7 tras múltiples casos de incendio, algunos usuarios decidieron no regresarlo. En el caso del portátil de Paffett, lo más probable es que el propietario de la fábrica de plásticos ni siquiera se enterara de que su ordenador había sido llamado a revisión por HP. Al final, vuelve a quedar en evidencia lo peligrosa que puede ser una batería de litio con fallos. [The Comet vía Motherboard]