Parte del libro Explorers of the Deep: Man’s Future Beneath the Sea, publicado en 1968.

Hacer predicciones es difícil, todos lo sabemos. Pero hay un ámbito en el que acertar los pronósticos puede ser incluso más difícil que predecir cómo serán las casas en las que viviremos y los autos que conduciremos: el tipo de trabajos que tendremos. Los expertos siempre están tratando de averiguar hacia dónde se dirige la sociedad y de determinar qué tipo de nuevos trabajos realizaremos en el futuro, y ese tipo de predicciones siempre parecen mostrar algunas de las ideas muy novedosas, incluso cuando la sociedad no necesariamente sigue el camino que esperábamos.

Tanto el final de la d√©cada de los 80 y principios de los 90 fueron una √©poca de cambios dr√°sticos para quienes buscaban trabajo. La automatizaci√≥n estaba haciendo mella en el trabajo de cuello blanco y en los trabajos de manufactura, lo que llev√≥ a los expertos a preocuparse de que la humanidad vivir√≠a un reentrenamiento masivo, es decir, la necesidad de obtener nuevas habilidades. Y no estaban del todo equivocados. Pero parte de esos cambios, especialmente cuando se trataba de explorar en persona lugares extra√Īos como la Luna y el fondo de los oc√©anos, no se hicieron realidad.

Un artículo publicado en la edición del 5 de septiembre de 1988 del periódico Press and Sun-Bulletin, en Nueva York, consultó con varios expertos acerca de cómo serían los trabajos del futuro. El artículo primero cita a S. Norman Feingold, un psicólogo clínico y consejero de carrera que murió en 2005.

Del artículo de 1988:

Feingold prevé una serie de carreras exóticas: gerente de hotel en el océano, consultor de bienestar físico y mental, especialista en derecho deportivo, astrónomo lunar e incluso entrenador de robots.

Advertisement

Hoy en d√≠a, casi todo en su lista es un verdadero trabajo, aparte de tal vez ‚Äúastr√≥nomo lunar‚ÄĚ. Y no hay muchos ‚Äúgerentes de hoteles oce√°nicos‚ÄĚ en la forma en que los futuristas de la d√©cada de 1980 los imaginaron. Se supon√≠a que actualmente ya tendr√≠amos ciudades enormes bajo las olas del oc√©ano. O, al menos, ciudades sobre los oc√©anos, similares a las fantas√≠as anarcocapitalistas de los marinos actuales.

Pero el artículo no se limitó a hablar con Feingold, también cita a Alan Porter, profesor de ingeniería del instituto de tecnología de Georgia, quien dio su opinión sobre el futuro de la comida rápida.

El profesor predijo innovaciones como ‚Äúel Autoburger‚ÄĚ, un dispensario de comida r√°pida algo as√≠ como McDonald‚Äôs, pero sin trabajadores humanos.

Advertisement

Esta predicci√≥n se siente como si estuviera incre√≠blemente cerca de ser una realidad, sino es que ya lo es, en cierto modo. McDonald‚Äôs ha lanzado algunos restaurantes altamente automatizados, pero los humanos todav√≠a llevan comida a las mesas. Caliburger en Pasadena, California, tiene un robot para hacer hamburguesas llamado ‚ÄúFlippy‚ÄĚ. Y Creator, una compa√Ī√≠a que vende una m√°quina para hacer hamburguesas, abri√≥ un ‚Äúrestaurante de robots‚ÄĚ este verano. Pero al igual que la desaparici√≥n de cajeros en supermercados y grandes minoristas, deshacerse de lo humano no necesariamente hace que cualquier cosa sea mas eficiente. A menudo, esto simplemente transfiere la mano de obra al consumidor.

Y el artículo finaliza con una mezcla de buenas y malas predicciones:

Marvin Cetron, un pronosticador tecnol√≥gico, mira el a√Īo 2000 y predice una semana laboral de 32 horas. ‚ÄúEl √ļnico trabajo que una mujer no tendr√° es ser un sacerdote cat√≥lico‚ÄĚ, dijo.

Cetron dijo que los estudiantes universitarios del futuro estudiarán la investigación de enzimas y la ingeniería genética y de robots.

Encabezando la lista de Cetron de requerimientos para los buscadores de empleo del futuro: ‚Äúaseg√ļrese de tener conocimientos de computaci√≥n. No lo lograr√°s en el mercado laboral sin ellos. Va a ser una necesidad tan b√°sica como conducir un autom√≥vil‚ÄĚ.

Advertisement

¬ŅNecesitas tener conocimientos de computaci√≥n? Esto pareciera una obviedad, pero no se lo digas al jefe de ciberseguridad de Jap√≥n, Yoshitaka Sakurada. El oficial de 68 a√Īos nunca ha usado un ordenador en su vida. Sakurada tiene ‚Äúsecretarias‚ÄĚ que hacen ese trabajo por √©l. Es parte de los √ļltimos de una raza moribunda, afortunadamente.

¬ŅC√≥mo crees que ser√°n los trabajos dentro de 30 a√Īos? Sospecho que muchos ‚Äúexpertos‚ÄĚ probablemente hablar√°n sobre la ingenier√≠a de entregas mediante drones, t√©cnicos de Hyperloop y los especialistas de terraformaci√≥n en Marte. Pero ninguna de esas cosas es una realidad hoy en d√≠a. Y aunque que ‚Äúgu√≠a tur√≠stico de Marte‚ÄĚ suena como un trabajo genial y futurista, hay muchas cosas que deben suceder antes de que hagamos realidad ese trabajo so√Īado.