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Ciencia

Los científicos pusieron a dos cuervos frente a una pantalla y descubrieron algo inesperado: sus cerebros toman decisiones el doble de rápido que los cerebros humanos

Investigadores alemanes descubrieron que los cuervos pueden interpretar información visual y decidir en apenas 235 milisegundos. El experimento revela capacidades sorprendentes de un cerebro muy diferente al nuestro.
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Durante mucho tiempo, el tamaño del cerebro fue considerado uno de los principales indicadores de inteligencia. Bajo esa lógica, un animal con un cerebro pequeño difícilmente podría competir con las capacidades cognitivas de un ser humano. Sin embargo, los cuervos llevan años desmontando esa idea, y ahora un nuevo experimento acaba de ofrecer una prueba particularmente sorprendente.

Investigadores de la Universidad de Tubinga, en Alemania, descubrieron que estos pájaros pueden tomar determinadas decisiones visuales aproximadamente el doble de rápido que los humanos y otros primates.

No se trata simplemente de reaccionar ante un estímulo. Los animales tuvieron que interpretar información, distinguir patrones de movimiento y elegir una respuesta correcta en fracciones de segundo.

El estudio, publicado en la revista Science el 22 de octubre de 2026, revela que los cuervos completaron estas decisiones en un promedio de apenas 235 milisegundos. Una velocidad extraordinaria que también permitió observar cómo trabajan las neuronas de un cerebro organizado de forma muy diferente al nuestro.

Una pantalla, cientos de puntos y una decisión en menos de un cuarto de segundo

Los científicos pusieron a dos cuervos frente a una pantalla y descubrieron algo inesperado: sus cerebros toman decisiones el doble de rápido que los cerebros humanos
Los cuervos destacan por su capacidad para resolver problemas, reconocer patrones y adaptar su comportamiento. El nuevo estudio aporta información sobre la velocidad de sus procesos cerebrales. © Pixabay / BlenderTimer.

El experimento fue desarrollado por los neurocientíficos Philipp Schmidbauer y Andreas Nieder. Para llevarlo a cabo, entrenaron a dos cornejas negras (Corvus corone) para que realizaran una tarea de reconocimiento visual frente a una pantalla táctil.

La prueba parecía sencilla: observar un conjunto de puntos blancos en movimiento sobre un fondo negro y determinar si la mayoría se desplazaba hacia la izquierda o hacia la derecha.

Pero había una dificultad importante. Algunos puntos se movían aleatoriamente, introduciendo información visual que podía confundir a los animales. Cuantos menos puntos compartían una misma dirección, más complicado resultaba identificar el movimiento predominante.

Los cuervos tenían que analizar esa información y picotear el objetivo correspondiente en la pantalla. Si acertaban, recibían una recompensa alimentaria. Según el comunicado oficial de la Universidad de Tubinga, las aves consiguieron resolver la tarea en un promedio de 235 milisegundos, manteniendo una elevada precisión.

En experimentos comparables realizados anteriormente, humanos y monos necesitaron más de 400 milisegundos para tomar decisiones semejantes. La comparación no significa que los cuervos sean más inteligentes que las personas en términos generales, sino que su sistema nervioso parece especialmente eficiente en este tipo de procesamiento visual.

Lo más sorprendente ocurrió dentro de sus cerebros

Los científicos no se limitaron a medir cuánto tardaban los animales en responder. También registraron la actividad de sus neuronas durante la prueba, buscando comprender qué ocurría exactamente entre la aparición de los puntos y la decisión final.

Los resultados fueron reveladores.

Las señales cerebrales permitían anticipar qué dirección elegiría cada cuervo apenas 70 milisegundos después de aparecer el estímulo visual. Es decir, el cerebro ya mostraba indicios de la decisión unos 170 milisegundos antes de que el animal respondiera.

Los científicos pusieron a dos cuervos frente a una pantalla y descubrieron algo inesperado: sus cerebros toman decisiones el doble de rápido que los cerebros humanos
Las cornejas negras pueden tomar determinadas decisiones visuales en apenas 235 milisegundos, aproximadamente la mitad del tiempo observado en pruebas comparables con humanos. © Tobias Machts / Universidad de Tubinga.

El hallazgo es especialmente importante porque las aves carecen de una neocorteza organizada como la de los mamíferos. Sin embargo, sus neuronas parecen utilizar principios de acumulación de información y toma de decisiones similares a los observados en los primates. En otras palabras, dos cerebros que evolucionaron siguiendo caminos muy diferentes terminaron desarrollando mecanismos funcionalmente parecidos.

Para Andreas Nieder, una posible explicación se encuentra en las exigencias de la vida de las aves. Volar, esquivar obstáculos, localizar alimento y reaccionar ante movimientos inesperados requiere procesar información visual con enorme rapidez.

El estudio también tiene limitaciones: participaron únicamente dos cuervos y no se realizó una comparación directa con humanos bajo condiciones idénticas. Por eso, todavía no puede afirmarse que todas las aves tomen decisiones más rápido que las personas. Sin embargo, el descubrimiento cuestiona una idea profundamente arraigada: que para desarrollar capacidades cognitivas sofisticadas es indispensable tener un cerebro parecido al humano.

Los cuervos demuestran que la evolución puede encontrar soluciones diferentes para resolver los mismos problemas. Y, al menos cuando se trata de interpretar ciertos movimientos, sus pequeños cerebros parecen tener una ventaja considerable.

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