Los brazos no están formados siempre por las mismas estrellas
Cuando observamos una galaxia espiral, parece que sus brazos fueran enormes estructuras materiales que giran alrededor del centro. El problema es que las zonas internas del disco completan sus órbitas más rápidamente que las externas. Si los brazos rotaran unidos a las mismas estrellas, acabarían enrollándose hasta desaparecer.
Por eso, los astrónomos consideran que los brazos son patrones de mayor densidad por los que circulan estrellas, gas y polvo. Cuando el material atraviesa esas regiones puede comprimirse y favorecer la formación de nuevas estrellas, lo que explica por qué los brazos suelen verse más brillantes y azulados.
No existe, sin embargo, una única teoría capaz de explicar todas las galaxias. Algunos brazos pueden surgir como ondas de densidad relativamente duraderas; otros aparecen por la interacción gravitatoria con una galaxia cercana o por perturbaciones dentro del propio disco. Las simulaciones también muestran que nubes moleculares y otras concentraciones de masa pueden desencadenar estructuras mediante un proceso denominado amplificación por oscilación.

Euclid permitió clasificar más de 380.000 galaxias
El telescopio espacial Euclid fue diseñado principalmente para estudiar la materia y la energía oscuras, pero sus imágenes también ofrecen una visión detallada de la forma de las galaxias. Su primera publicación rápida de datos incluyó 26 millones de objetos y un catálogo morfológico de más de 380.000 galaxias.
Las imágenes fueron clasificadas mediante Zoobot, un sistema de inteligencia artificial entrenado con el trabajo de casi 10.000 voluntarios de Galaxy Zoo. El algoritmo identificó características como barras centrales, colas producidas por fusiones y brazos espirales. Este primer catálogo representa apenas el 0,4% de las galaxias de resolución similar que Euclid espera observar durante su misión.
Un nuevo estudio utilizó esta información para comparar galaxias con uno, dos y tres brazos, buscando relaciones con su masa estelar, la concentración de estrellas y el ritmo de formación estelar. El trabajo fue publicado como preimpresión en junio de 2026 y todavía debe atravesar el proceso de revisión por pares.
La mayoría tiene dos brazos principales
Entre las galaxias espirales identificadas por Euclid, aproximadamente entre el 60% y el 70% presentaba dos brazos. Las estructuras con tres brazos representaban entre el 15% y el 20%, mientras que las galaxias con un único brazo eran poco frecuentes y tendían a tener una masa menor.
Las galaxias de dos brazos mostraron una mayor concentración central de estrellas que las de tres cuando se comparaban sistemas con una masa semejante. Esto sugiere que la distribución interna de la materia influye en la forma que adopta el patrón espiral.
El resultado no significa simplemente que las galaxias más grandes tengan menos brazos. De hecho, las de dos brazos poseían, en promedio, una masa estelar y una tasa de formación de estrellas menores que las de tres. La diferencia en formación estelar desaparecía al comparar galaxias con la misma masa.
Una pista sobre la materia, no una respuesta definitiva
Los investigadores observaron además un cambio alrededor de 20.000 millones de masas solares: por encima de ese valor, las galaxias de dos brazos mostraban concentraciones centrales especialmente elevadas. El patrón podría relacionarse con bulbos grandes, barras o con la manera en que la materia visible y oscura estabiliza el disco.
Por ahora, contar brazos no permite reconstruir directamente la distribución de materia oscura ni determinar cómo nació una galaxia concreta. El propio estudio reconoce que hacen falta mediciones más detalladas de la longitud, intensidad y ángulo de apertura de cada brazo.
Euclid tampoco ha resuelto todavía el misterio de las espirales. Lo que ha conseguido es ampliar la comparación hasta galaxias observadas tal como eran hace miles de millones de años. Sus datos apuntan a que los brazos no son simples adornos cósmicos: reflejan cómo están distribuidas la masa y la gravedad dentro de cada disco.