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Ciencia

Excavada por primera vez en 1970, la cueva de los primeros peruanos fue mal datada durante décadas: ahora la ciencia la sitúa hace 17.700 años y vuelve a excavarse en busca de más pistas

Durante años se creyó que la cueva de Pikimachay guardaba huellas humanas de más de 20.000 años de antigüedad. Una revisión posterior demostró que buena parte de esa evidencia nunca fue obra de manos humanas. Corregido el error, el sitio sigue siendo el más antiguo de presencia humana en el Perú, y ahora un nuevo equipo vuelve a excavar en busca de lo que todavía falta encontrar
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El Ministerio de Cultura del Perú autorizó, mediante la Resolución Directoral N.° 000032-2026, el reinicio de las excavaciones científicas en la Cueva de Pikimachay, ubicada en el distrito de Pacaycasa, provincia de Huamanga, en la región Ayacucho.

La investigación quedó bajo la conducción del arqueólogo José Alberto Ochatoma Paravicino, al frente de un equipo de ocho especialistas. El proyecto, impulsado por la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo de Ayacucho, busca localizar nuevas evidencias relacionadas con las primeras poblaciones que ocuparon los Andes y precisar las rutas que siguieron esos grupos humanos durante su llegada y establecimiento en Sudamérica.

El error de interpretación que distorsionó su antigüedad real

Scelidotherium
Fósil del scelidotherium leptocephalum, exhibido en el Museo Nacional de Historia Natural, en París © By LadyofHats – took the foto on the «Muséum national d’Histoire naturelle, Paris», Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1236853

Las primeras excavaciones sistemáticas en Pikimachay se realizaron en 1970, bajo la dirección del arqueólogo estadounidense Richard MacNeish. En esos trabajos aparecieron piezas de piedra junto a restos óseos de perezosos gigantes del género Scelidotherium, y una datación por radiocarbono planteó entonces una antigüedad superior a 20.000 años.

Años más tarde, especialistas en prehistoria revisaron esos materiales y llegaron a una conclusión distinta: buena parte de esas piedras eran en realidad fragmentos desprendidos del techo de la cueva, sin ninguna evidencia de modificación humana. La supuesta antigüedad de más de 20.000 años perdió sustento.

Cómo se corrigió la datación y qué reveló

Paccaicasa
© Google Maps

Una evaluación posterior permitió distinguir otro conjunto de piedras con señales claras de talla realizada por personas. El Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos establecieron para esas piezas una antigüedad de entre 17.700 y 16.600 años, tras descartar como evidencia humana al llamado Complejo Paccaicasa.

Con esos resultados corregidos, Pikimachay conservó su lugar como el sitio con las evidencias más antiguas de presencia humana confirmadas en el Perú, un consenso que consolidó al yacimiento como una pieza clave para comprender el poblamiento temprano de Sudamérica.

Qué buscan ahora los arqueólogos

El nuevo proyecto contempla un equipo multidisciplinario que examinará los depósitos arqueológicos con metodologías actuales, muy distintas a las disponibles en la década de 1970. La cueva tiene cerca de 60 metros de longitud, 24 de ancho y 12 de altura, y se ubica en un cerro frente a un río, a unos 20 kilómetros al norte de la ciudad de Ayacucho. Su nombre proviene del quechua y significa cueva de las pulgas.

Sinthia Caballero, directora regional de la Dircetur de Ayacucho, señaló que la intervención busca generar beneficios directos para la población cercana, fortaleciendo el reconocimiento del patrimonio regional e impulsando el desarrollo turístico, económico y cultural del complejo arqueológico.

Un plan que va más allá de la ciencia: turismo y comunidad

Además de la investigación científica, el proyecto contempla inversión pública para acondicionar el complejo arqueológico, con mejoras en el acceso, la construcción de un estacionamiento y espacios destinados a la contemplación del paisaje y la difusión del patrimonio cultural de la zona.

Como etapa final, las autoridades prevén la musealización del complejo, con la creación de un centro de interpretación pensado para estudiantes, investigadores y visitantes, con espacios dedicados a explicar la historia de los primeros pobladores del territorio peruano y el legado cultural de Ayacucho.

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