El ensamblaje final se realizó en la sala blanca más grande del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA, en Maryland. Con esta etapa concluida, el telescopio entra ahora en una fase crítica de pruebas antes de su traslado al Centro Espacial Kennedy, en Florida, donde será preparado para su lanzamiento.
Un campo de visión sin precedentes
El telescopio Roman tendrá un campo de visión al menos 100 veces mayor que el del Hubble, lo que le permitirá observar regiones enormes del cielo con una resolución excepcional. A lo largo de su vida útil, podrá medir la luz de más de mil millones de galaxias, algo que cambiará profundamente la cosmología observacional.
Gracias a su ubicación en el punto de Lagrange L2 del sistema Sol-Tierra —a unos 1,5 millones de kilómetros del planeta—, Roman operará en un entorno térmico y gravitacional estable, ideal para observaciones infrarrojas de gran precisión. El lanzamiento está previsto entre otoño de 2026 y mayo de 2027, a bordo de un Falcon Heavy de SpaceX.

Dos instrumentos clave para explorar el cosmos
El telescopio Roman contará con dos instrumentos científicos principales:
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Instrumento de Campo Amplio (WFI)
Se trata de una cámara de 288 megapíxeles capaz de capturar imágenes del cielo más grandes que el tamaño aparente de la Luna llena en una sola toma. Permitirá estudiar desde objetos cercanos del sistema solar hasta galaxias situadas cerca del límite del universo observable. -
Coronógrafo de Demostración Tecnológica
Diseñado para bloquear la luz de estrellas brillantes, este instrumento permitirá obtener imágenes directas de exoplanetas y de discos de formación planetaria. Su desarrollo servirá además como banco de pruebas para futuras misiones dedicadas a la búsqueda de mundos similares a la Tierra.
Energía oscura, exoplanetas y agujeros negros
Uno de los principales objetivos científicos de Roman será investigar la energía oscura, la misteriosa fuerza responsable de la expansión acelerada del universo. Al mapear la distribución de galaxias a gran escala y medir cómo ha evolucionado el cosmos a lo largo del tiempo, el telescopio podría ayudar a aclarar uno de los mayores enigmas de la física moderna.
Además, la misión permitirá realizar un censo estadístico sin precedentes de sistemas planetarios en la Vía Láctea, detectar planetas errantes que no orbitan ninguna estrella y estudiar agujeros negros aislados mediante efectos gravitacionales.
¡Con ustedes, el telescopio espacial @NASARoman!
En este video puedes ver cómo se completó el ensamblaje de nuestro próximo gran observatorio, previsto para ser lanzado a más tardar en mayo de 2027. Roman explorará interrogantes fundamentales en los campos de la energía oscura,… pic.twitter.com/PyQXYpTsJh— NASA en español (@NASA_es) December 4, 2025
Una avalancha de datos astronómicos
Roman recopilará datos a una velocidad cientos de veces superior a la del Hubble, acumulando hasta 20.000 terabytes (20 petabytes) durante su misión científica principal de cinco años. Esta enorme cantidad de información impulsará avances no solo en astronomía, sino también en análisis de datos, inteligencia artificial y ciencia computacional.
Un nuevo capítulo para la astronomía espacial
Con la finalización de su construcción, el telescopio Nancy Grace Roman se posiciona como el gran complemento del James Webb y del veterano Hubble. Mientras Webb observa el universo profundo con una mirada detallada y Hubble sigue ofreciendo imágenes icónicas, Roman aportará la visión panorámica necesaria para comprender el cosmos como un todo.
Su puesta en marcha marcará el inicio de una nueva era en la exploración espacial, en la que observar miles de millones de galaxias y mundos lejanos dejará de ser una excepción para convertirse en rutina científica.