¬ŅDe verdad podemos morir mientras tenemos una pesadilla? ¬Ņpuede un sue√Īo terror√≠fico llevarnos hasta la muerte? En los 80 el cine encontr√≥ un veh√≠culo para aterrorizar a toda una generaci√≥n de cr√≠os como pocas veces lo hab√≠a hecho. Si Freddy Krueger fue uno de los grandes psic√≥patas del cine de terror de los 80, la historia real detr√°s de la creaci√≥n del personaje es a√ļn m√°s perturbadora. Ocurri√≥ a finales de los 70, momento en el que un grupo de personas fallecieron mientras dorm√≠an por causas inexplicables. Esta fue su historia.

Uno, dos, Freddy viene a por ti; tres, cuatro, cierra bien la puerta; cinco, seis, coge un crucifijo; siete, ocho, no duermas a√ļn; nueve, diez, nunca m√°s dormir√°s..

Si la dichosa frase te suena o si incluso te llega a estremecer es probable que pases de la treintena. Hablamos de A nightmare on Elm Street, el cl√°sico de terror ochentero firmado por Wes Craven que revitaliz√≥ como pocos el g√©nero slasher. Craven hab√≠a logrado un hecho remarcable en el film. Hab√≠a configurado en el personaje de Freddy Krueger a un psic√≥pata que angustiaba al adolescente tanto despierto como en sue√Īos, y eso es un logro que nadie hab√≠a conseguido hasta entonces. O al menos, no de esa manera.

Un icono del terror que se originaba a partir de las pesadillas, espacio donde atacaba a sus v√≠ctimas. ¬ŅExiste un lugar mejor para aterrorizar a la mente humana que el √ļnico momento del d√≠a en el que estamos absolutamente solos?

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Curiosamente, hasta hace unos a√Īos nadie sab√≠a de donde hab√≠a partido el origen del on√≠rico asesino implacable con su distintivo jersey de rallas y sus garras. Hace varios a√Īos y durante una entrevista en Cinema Fantastique, el genio de Wes Craven explicaba c√≥mo cre√≥ al m√≠tico personaje. El director ven√≠a a decir que por aquella √©poca buscaba un man√≠aco m√°s primario de los que hab√≠a presentado en trabajos anteriores:

Quería hacer algo que estuviera atado en lo más profundo de nuestro subconsciente. Yo tenía una trayectoria anterior en el mundo académico, así que había ciertas cosas que conocía.

Craven hab√≠a sido estudiante de psicolog√≠a en la universidad John Hopkins. As√≠ que tom√≥ algo de Freud y algo de Jung y lo meti√≥ en la coctelera junto a una serie de eventos reales que ocurrieron hace muchos a√Īos. El resultado fue ese monstruo que se esconde en el subconsciente.

En la vida real, esos eventos de los que beb√≠a la pesadilla de Wes Craven tomaron forma a finales de los 70. Fue lo que se ha denominado s√≠ndrome de muerte s√ļbita inesperada, una patolog√≠a extra√Īa y cubierta de supersticiones.

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Primero fueron los Hmong

Refugiados en Laos en 1977. AP Images

En el verano de 1981 Wes Craven abre el diario Los √Āngeles Times y se queda intrigado con una serie de art√≠culos que juegan con la morbilidad ex√≥tica del terror en la noche. Se trataba de una serie de piezas, historias reales unidas por un mismo patr√≥n: todas parten de un misterio m√©dico que la medicina no sab√≠a descifrar. Tras el LA Times se unen las siguientes semanas otros como el New York Times. Todos hablan de lo mismo: una serie de muertes inexplicables mientras dorm√≠an.

Una serie de sucesos que comenzaron a finales de los 70 y que a mediados de los 80 ya contaba con m√°s de 100 v√≠ctimas mortales, todos hombres, todos muertos durante el sue√Īo. Adem√°s, en la mayor√≠a de casos los estudios hab√≠an encontrado que no exist√≠an anomal√≠as en los momentos anteriores a la muerte, eran tipos j√≥venes y sanos.

No eran adolescentes norteamericanos de clase media como en el caso del film. Se trataba de asiáticos que vivían en Estados Unidos, refugiados con mínimos conocimientos de inglés que habían huido de su tierra natal para escapar de un conflicto casi genocida.

Eran los Hmong, quienes durante los √ļltimos a√Īos han sido tratados por Laos y Tailandia, sus dos principales pa√≠ses de origen, con la etiqueta de ‚Äúinmigrantes irregulares‚ÄĚ. En realidad, la historia de esta etnia n√≥mada de las monta√Īas del sureste es muy parecida a la de muchos otros pueblos del sudeste asi√°tico. Originalmente del sur de China, huyeron del que hab√≠a sido su hogar miles de a√Īos atr√°s en la mitad del S. XIX, cuando la dinast√≠a Manch√ļ los etiquet√≥ como b√°rbaros. De all√≠ partieron a los pa√≠ses vecinos como Laos, Tailandia o Vietnam.

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Refugiados Hmong tras la guerra de Vietnam. AP Images

Ya en los 60 aparece Estados Unidos, quienes los utilizan como ‚Äúarma‚ÄĚ con la firme intenci√≥n de parar el crecimiento de las tropas comunistas Pathet Lao. ¬ŅQu√© hizo Estados Unidos? Los convirtieron en soldados a su causa, los compraron para luego entrenarlos y convertirlos en soldados de la CIA durante la guerra.

No todos aceptaron el trato, pero una gran mayor√≠a s√≠, casi todos j√≥venes que no llegaban a los 18 a√Īos y hombres que pasaban los cuarenta. Esta parte de la historia dio lugar a lo que se ha denominado la Guerra Secreta de Laos en la que se calcula que m√°s de 100 mil murieron en aquellas fechas. Cuando el 30 de abril de 1975 Estados Unidos pierde oficialmente la guerra abandonando Saig√≥n, el ej√©rcito secreto de la CIA, los soldados entrenados y a saldo de la mayor de las potencias, el pueblo de Hmong, se qued√≥ solo ante el avance de las tropas norvietnamitas.

A partir de entonces la historia del pueblo la escribe los que han sobrevivido en este enfrentamiento armado de d√©cadas. Perseguidos hasta la muerte, la √ļnica soluci√≥n que encontraron fue la de refugiarse en otros pa√≠ses. Se calcula que unos 40 mil huyeron a Tailandia y de all√≠ partieron a otros tantos pa√≠ses, siendo Estados Unidos, el pueblo que una vez los quiso, uno de los destinos principales.

En su primer periplo en Tailandia la vida de un Hmong ya era dif√≠cil. Lejos de su hogar les costaba adaptarse. Hasta hac√≠a muy poco eran agricultores de monta√Īa y guerreros con firmes convicciones en una religi√≥n cuyo pilar estaba centrado en los esp√≠ritus y los animales. Los que acabaron en Estados Unidos lo tuvieron a√ļn peor.

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Y fue entonces cuando comenzaron a morir en sue√Īos.

El sue√Īo como probabilidad de muerte

El sue√Īo del caballero. Wikimedia Commons

El primer caso reportado tiene lugar en el Condado de Orange (California) en el a√Īo 1977. La v√≠ctima fue Ly Houa y antes de fallecer la mayor√≠a de la gente que trat√≥ con el hombre hablaba de un tipo que se hab√≠a adaptado a la vida estadounidense a la perfecci√≥n, un tipo trabajador, de buena condici√≥n f√≠sica y totalmente sano.

Ya en 1982 surge la serie de art√≠culos publicados por LA Times de la que se hace eco Craven. Para ese a√Īo ya son 20 los refugiados Hmong en Estados Unidos que han fallecido bajo las mismas circunstancias. Todos m√°s o menos j√≥venes, ninguno pasaba los 35, todos supuestamente sanos hasta que la muerte acudi√≥ a su encuentro mientras estaban durmiendo y ¬Ņso√Īando?. Seg√ļn reportaban los peri√≥dicos, algunos testigos de las muertes hab√≠an escuchado suspiros y gemidos por parte de los fallecidos antes de su muerte.

Se calculaba que por aquellas fechas hab√≠a unos 35 mil refugiados Hmong en suelo estadounidense. Para las comunidades desperdigadas por los diferentes estados, estas muertes eran mucho m√°s que una simple noticia en la p√°gina de sucesos. De hecho, al no encontrar una soluci√≥n l√≥gica a lo que estaba ocurriendo, las muertes eran una amenaza para el resto de la poblaci√≥n Hmong. Fue tan extra√Īo, que los medios se aventuraron a dar estad√≠sticas: la relaci√≥n y media de v√≠ctimas totales Hmong en Estados Unidos igualaba a las cinco principales causas de muerte por otros varones estadounidenses del mismo grupo de edad.

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As√≠ dio lugar al comienzo de una serie de investigaciones que ten√≠an como fin buscar las causas del fallecimiento. El Federal Center for Disease Control trat√≥ de calmar a la poblaci√≥n Hmong del horror inexplicable que supon√≠a morir en sue√Īos, o como pas√≥ a llamarse desde entonces, s√≠ndrome de muerte s√ļbita inesperada o SUNDS por sus siglas en ingl√©s.

The Nightmare (Henry Fuseli, 1781). Wikimedia Commons

Se hablaba de la posibilidad de que fuera por una insuficiencia cardíaca en la mayoría de casos, pero muchos culparon al estrés del choque cultural de los refugiados que llegaban a suelo norteamericano. Un médico forense de Minnesota dijo al New York Times que algunas víctimas podían haber muerto por miedo, e incluso antiguos líderes políticos de los Hmong atribuían las muertes a los ataques con gas que sufrió el pueblo en el pasado.

A finales del 82 sucede otro hecho inexplicable. La misteriosa muerte de 26 hombres, en su mayor√≠a refugiados Hmong de Laos, durante el sue√Īo. M√°s tarde se conectan los casos con otros que han sucedido en Asia. Ya no era solo Hmong, tanto los japoneses como los filipinos tambi√©n ten√≠an casos de muertes inexplicables similares. Investigadores aseguraban que m√°s de 500 japoneses hab√≠an muerto en estas circunstancias en a√Īos anteriores, todos sanos, j√≥venes y fallecidos repentinamente mientras so√Īaban bajo un t√©rmino que los japoneses denominan Pokkuri (algo as√≠ como una muerte instant√°nea inesperada durante la noche).

Con estas noticias, los investigadores se lanzaron a estudiar los casos a nivel global entre los asiáticos. De hecho y como se descubriría más tarde, en el propio folclore asiático existían ya las figuras de monstruos que se aprovechaban de los hombres mientras dormían.

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El mismo patr√≥n fue descubierto en Singapur m√°s tarde. Un estudio retrospectivo de registros mostr√≥ que m√°s de 200 hombres tailandeses sanos hab√≠a fallecido repentinamente por causas inexplicables entre el 82 y el 89. En Filipinas pas√≥ algo parecido. All√≠ tambi√©n ten√≠an un t√©rmino: el bangungot, el cual est√° representado como una criatura mitol√≥gica denominada batibat. Dicha criatura ser√≠a algo similar a una bruja que se sienta encima de la v√≠ctima para inmovilizarla. Fuera de las propias creencias del pueblo filipino, lo cierto es que el s√≠ndrome parece afectar a 43 de cada 100 mil hombres filipinos seg√ļn los estudios.

Antoine Wiertz. Wikimedia Commons

As√≠ que como vemos, exist√≠a toda una serie de casos registrados desde d√©cadas pasadas donde por alguna raz√≥n, los asi√°ticos sufren de una extra√Īa dolencia. Una patolog√≠a que se registra entre hombres j√≥venes aparentemente sanos que fallecen repentinamente en el sue√Īo.

A mediados de los 80 y tras registrarse al menos 116 casos de muerte de Hmong en Estados Unidos, los sucesos comenzaron a reducirse. Los investigadores que habían estado detrás del síndrome realizaron un gran avance. Tras estudiar las historias clínicas de tres hombres Hmong que sobrevivieron a los ataques con la ayuda de RCP (reanimación cardiopulmonar), los médicos fueron capaces de identificar las arritmias ventriculares como la posible causa de los paros cardíacos fatales. La causa de las arritmias no se conocía, pero ahora se sabía lo que le ocurría al corazón antes de las muertes por SUNDS.

A√Īos despu√©s, en 1988, el pat√≥logo Roy Gibson public√≥ un estudio donde propon√≠a que las v√≠ctimas del s√≠ndrome eran posiblemente portadores de defectos hereditarios que afectaban a los tejidos que conducen se√Īales el√©ctricas. Mientras que en la mayor√≠a de casos estos defectos no deber√≠an ser un problema, sometidos a estr√©s podr√≠a resultar fatal.

desfibrilador cardioversor. Wikimedia Commons

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Cuatro a√Īos despu√©s, en 1992, los cardi√≥logos Pere y Jos√©p Brugada descubrieron c√≥mo detectar las se√Īales de advertencia ante un posible caso de SUNDS en un electrocardiograma. En ese momento SUNDS pas√≥ a asociarse como s√≠ndrome de Brugada. La misma es descrita por los cardi√≥logos como una enfermedad hereditaria caracterizada por una anormalidad electrocardiogr√°fica y un aumento del riesgo de muerte s√ļbita card√≠aca.

Ambos doctores lograron instalar un desfibrilador cardioversor en el pecho a modo de marcapasos. Cuando el corazón se cortocircuita dicho dispositivo emite descargas eléctricas para poner el corazón en marcha y evitar así un paro cardíaco.

De esta forma la ciencia lograba detectar y contrarrestar los ataques fatales, aunque jamás se ha podido verificar la razón de que dicha dolencia apareciera en regiones de Asia y en muchos de los refugiados Hmong que llegaron a Estados Unidos. Es posible que como apuntaban algunas investigaciones, el hecho de que sea hereditaria y el tremendo choque cultural del pueblo Hmong y su consiguiente estrés (quizá también unido a las creencias culturales en los espíritus) acabaron maltratando al propio cuerpo, arrastrándolo finalmente a esas arritmias ventriculares fatales.

Es muy posible tambi√©n que nunca sepamos que pasaba por la mente de estas personas en el momento anterior a su fallecimiento. Ni siquiera si estaban o no so√Īando, mucho menos si se trataba de una pesadilla. De lo que no hay duda es de que esa primera muerte real sin previo aviso a finales de los 70 inspir√≥ la creaci√≥n del ic√≥nico personaje de terror. Hab√≠a nacido Freddy Krueger.