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Ciencia

Fuera de la Estación Espacial Internacional el musgo sobrevive 9 meses, y sigue creciendo al volver a la Tierra

“Es un potente recordatorio de que la vida es mucho más resiliente de lo que imaginamos”
Por Gayoung Lee Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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Las plantas pueden ser muy resistentes: sobreviven a quienes olvidan regarlas, a las mascotas agresivas y a otro tipo de eventos que las ponen en riesgo. Pero todos esos peligros no se comparan con la capacidad de supervivencia de algunas:  las condiciones extremas del espacio exterior.

Según un nuevo trabajo de investigación publicado hoy en iScience, el Physcomitrium patens, especie de musgo muy común, puede sobrevivir durante 9 meses fuera de la Estación Espacial Internacional. Y además, el 80% de las esporas del musgo volvieron intactas a la Tierra, sanas como para seguir creciendo. El hecho abre nuevos caminos para la investigación de la astrobiología en tiempos en que se planean misiones humanas a la luna, Marte, y más allá.

“El espacio impone simultáneamente muchas situaciones de estrés extremo y esperábamos que muriesen casi todas las esporas”, le dijo a Gizmodo en un e-mail Tomomichi Fujita, autor principal del trabajo y biólogo de la Universidad Hokkaido de Japón. “Pero muchas permanecieron sanas y viables y lograron crecer y formar plantas perfectamente normales. Esto también es un aporte a las discusiones sobre la resiliencia de la vida más allá de la Tierra”.

La vida más allá de la Tierra

Esporas De Moho Espacial
© Fujita et al., 2025

No es la primera vez que los investigadores estudian los efectos de las condiciones extremas del espacio en criaturas terrestres. De hecho, los astrobiólogos a menudo utilizan criaturas particularmente resistentes – suelen ser microbios u otros microorganismos como los tardígrados – que se sabe que soportan condiciones muy duras en la Tierra. En 2005 un experimento envió líquenes al espacio durante unas dos semanas, y en 2022 los investigadores hallaron que las cianobacterias y los hongos podrían soportar condiciones extraterrestres durante meses.

Por otra parte, el musgo ya es reconocido por su notable capacidad de supervivencia, al ser “una de las plantas más antiguas en colonizar la tierra”, y que logra vivir en la Antártida, en campos volcánicos, en los picos de las montañas, y más, según explicó Fujita.

Esporas De Moho Del Espacio
© Fujita et al., 2025

“Queríamos saber si las esporas del musgo soportaban el entorno del espacio y si podrían aportar a futuros esfuerzos por llevar el verde a la luna o a Marte, porque el musgo fue una de las plantas pioneras en la historia de nuestro planeta”, dijo Fujita. El Physcomitrium patens también es bien conocido genéticamente por los investigadores, y por eso es la especie ideal para analizar los efectos del espacio exterior en el material genético de la planta.

El musgo, esporofitos secos y maduros – estructuras que contienen miles de esporas – se lanzó al espacio a bordo de la nave Cygnus NG-17 a principios de 2022 y regresó a la Tierra en 2023, a bordo de la CRS-16 de SpaceX. Aparte de los breves períodos de almacenamiento, el musgo estuvo expuesto durante 283 días al espacio sobre un panel diseñado especialmente (dato curioso: tres días menos de los que estuvo “varada” la tripulación del Starliner este año, aunque los astronautas humanos estaban dentro de la Estación Espacial y no fuera de ésta).

La vida del musgo en el espacio

Paneles De Exposición Para Moho
© Fujita et al., 2025

En el espacio el musgo soportó el vacío, la radiación cósmica, las extremas fluctuaciones de temperatura y  la microgravedad, según explicó Fujita. Para ponerlo en perspectiva, las temperaturas solamente fluctuaban entre los -196°C y los 55°C. El equipo de Fujita esperaba que la tasa de supervivencia fuera cercana a cero.

“El mayor desafío fue la incertidumbre”, dijo. “No teníamos forma de saber hasta qué punto esas condiciones podían dañar al musgo, ya que no podemos replicarlas en la tierra”.

Entonces fue una agradable sorpresa ver que se habían equivocado. Cuando se trajo el musgo de regreso a la Tierra, el equipo de Fujita evaluó los efectos combinados de todos esos factores en las tasas de germinación, patrones de crecimiento, actividad fotosintética e integridad celular del musgo.

Encontraron que el 80% de las esporas sobrevivió al viaje intergaláctico y casi el 90% de las esporas sobrevivientes lograron germinar o crecer. Los niveles de clorofila del musgo también eran consistentes en general, según expresan en el trabajo.

El estudio se centró en un único tipo de musgo, lo que significa que tal vez no refleje la capacidad de todos los musgos – o plantas en general – ante condiciones similares, explican los investigadores. Los experimentos en el espacio suelen ser difíciles de llevar a cabo, pero Fujita está decidido a seguir avanzando más allá de estos hallazgos.

“No se trata de una historia sobre el musgo en el espacio sino que forma parte de un esfuerzo científico más grande, que busca entender çomo se adapta la vida a entornos extremos, cómo se pueden construir ecosistemas en sistemas cerrados…y además es un potente recordatorio de que la vida es mucho más resiliente de lo que imaginamos”, dijo Fujita.

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