Aspecto de la red neural en una solución acuosa. Lieber Research Group, Harvard University

Parece un tema de ciencia ficción, pero es una realidad. Científicos de la Universidad de Harvard dirigidos por los profesores Mark Hyman y Charles Lieber han desarrollado una técnica que promete revolucionar por completo la neurociencia. Se trata de un sistema de electrodos a escala nanométrica que se implanta en el cerebro mediante una simple inyección.

Hasta ahora, conectar dispositivos al cerebro era una práctica llena de dificultades, comenzando por el acceso al cerebro, y continuando porque la mayor parte de dispositivos provocan rechazo en el paciente, y tienen que ser retirados o movidos cada poco tiempo para no provocar inflamación. La técnica ideada por Lieber y Hyman es mucho más elegante, y ya ha sido probada con éxito en ratones.

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La base del procedimiento es una malla de fibras conductoras que soporta todo tipo de sensores a escala nanométrica. La malla se pliega en una solución acuosa y se inyecta sobre la corteza cerebral con una simple aguja de diámetro normal cuyo único requisito es que debe ser más resistente. Tras inyectarse, la malla se despliega y cubre la parte deseada de corteza cerebral. “La malla es un millón de veces más flexible que los implantes actuales. Es como si no estuviera allí.” explica Lieber.

Una vez desplegada, la red permite monitorizar la actividad nerviosa en tiempo real y hasta estimular diferentes áreas del cerebro. Lo mejor del invento es que ni siquiera es complicado de fabricar. Su manufactura está al alcance de cualquier laboratorio mediante técnicas convencionales. El equipo de Lieber y Hyman la ha desarrollando depositando nanofibras conductoras sobre un sustrato de polímero soluble que permite que las fibras se unan hasta formar una red.

Microscopía confocal 3D que muestra la red de fibras interactuando con el cerebro del ratón.

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La Universidad de Harvard ya ha solicitado una patente provisional sobre la red y está buscando oportunidades de comercialización. No parece que le vayan a faltar empresas interesadas. Las posibilidades de la red neural son enormes. Para empezar, permitiría tratar de una manera nueva y no invasiva multitud de enfermedades neurodegenerativas y hasta algunos tipos de parálisis. En el futuro, ¿quién sabe? La red abre la posibilidad de implantar una interfaz neural para dispositivos electrónicos de forma fácil y sin rechazo para el paciente. “Puedes ir al médico, recibir una inyección, y salir de la consulta ya conectado” explica Lieber. [Nature Nanotechnology vía Phys.org]


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