Hay un peligroso hongo que aprendió a derrotar a la humanidad por completo, y no es la primera vez que lo hace.
En un informe reciente unos científicos de Kenia detallaron el preocupante caso de una paciente de 28 años con una infección por Candodozyma auris. Su infección resistía a todas las drogas antifúngicas principales. Esta cepa en particular podría no estar relacionada con anteriores casos resistentes a todas las drogas, indican los investigadores, lo que sugiere que es un hongo que puede adaptarse reiteradamente a todas las armas disponibles que hay para erradicarlo.
La resistencia de esta cepa a “las cuatro clases principales de antifúngicos destaca el peligro creciente de infecciones fúngicas que no se pueden tratar, en particular en contextos con limitado acceso a agentes antifúngicos nuevos”, escribieron los autores del trabajo publicado el mes pasado en Scientific Reports.
Un peligro pan-resistente
El C. auris (antes, Candida auris) resulta haber surgido como uno de los riesgos más preocupantes en todo el mundo. Aunque mucha gente puede tener el hongo en la piel sin problemas, puede causar infecciones graves con riesgo de vida en personas con sistemas inmunes debilitados o vulnerabilidad por cuestiones de salud. Lo que asusta del C auris es que logra evolucionar para hacerse resistente a las medicaciones más comunes para tratar infecciones fúngicas.
Se documentó el reciente caso de una mujer que fue al hospital para una cirugía electiva. Luego desarrolló una infección hospitalaria en el lugar de la cirugía. Y aunque le dieron antibióticos para tratar una potencial infección bacteriana, seguía con los síntomas. Al hisopar el pus de su herida encontraron C. auris. Los investigadores luego confirmaron que la cepa era resistente a las cuatro clases principales de antifúngicos. Según el informe, se advirtió al hospital sobre la resistencia de esta cepa para facilitar “la prevención y medidas de control específicas para C. auris”. Sin embargo, el informe no detalla lo que finalmente sucedió con la paciente.
Ha habido varios brotes y casos informados de C. auris resistente a lo largo de los años, y al menos un caso confirmado en 2022 de una infección resistente a los cuatro principales tipos de antifúngicos. Aunque este sería solo el segundo caso pan-resistente que se documenta en el mundo, los investigadores indican que hay un detalle más que hace que el descubrimiento sea más preocupante.
Secuenciaron el genoma de la cepa que tenía la paciente y encontraron que tenía mutaciones de resistencia diferentes a las que se encontraron en el caso de 2022. Aunque no se puede descartar la posibilidad de que su caso se originara en la cepa anterior, es más probable que este linaje de C. auris haya desarrollado la pan-resistencia de forma independiente.
Un preocupante futuro ante los super gérmenes
El C. auris provoca una infección fúngica que es relativamente infrecuente, pero a lo largo del tiempo en todo el mundo han aumentado los casos. En 2024 se informaron en EE.UU. al menos 6.304, la mayor cifra hasta ahora, y se lo ha documentado también en al menos 50 países.
Por ahora, las infecciones intratables de C. auris siguen siendo infrecuentes. Los brotes de C auris todavía pueden detenerse con medidas adecuadas de contención, fuera del uso de antifúngicos. Los científicos trabajan para desarrollar otro tipo de intervenciones, como las vacunas contra este hongo. Pero si la pan-resistencia sigue ocurriendo, existe el riesgo de que alguna de las cepas eventualmente se propague y convierta al C. auris en una verdadera pesadilla.