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Ciencia

La muerte del sol podría romper en pedazos al sistema solar exterior mucho antes de lo que se pensaba

“La muerte del sol no es un evento al que sobrevivirán tranquilamente los planetas sino el disparador de un desastre orbital.”
Por Gayoung Lee Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Nuestro sol es como cualquier otra estrella. Es decir que eventualmente se le agotará el combustible y el sol colapsará. Se presume que arrastrará consigo a la mayoría de lo que está en nuestro vecindario. Eso no sería un problema para los que estamos vivos en este momento sino para quienes piensan y se ocupan de estudiar lo que pasará. Los científicos creen que la muerte de los planetas exteriores podría suceder antes de lo esperado.

Los nuevos cálculos indican que cuando el sol se transforme en una enana blanca dentro de unos 7 u 8 mil millones de años, al sistema solar externo le quedarán sólo mil millones de años, mucho menos de lo que se calculaba antes, que era entre 100 mil millones a 1 trillón de años, según un estudio reciente publicado en The Astrophysical Journal Letters. Esas cifras tan fenomenales asumían que el sol perdería su masa de manera relativamente calma, le explicó a Gizmodo Konstantin Batygin, autor principal del trabajo. En realidad, la muerte del sol probablemente suceda con altibajos, y eso introduce el caos en la ecuación.

“Hemos mostrado que esta línea de tiempo de cuatrillón de años, se contradice con la muerte del propio sol”, dijo Batygin, astrofísico del Instituto de Tecnología de California. “Como la dinámica planetaria es caótica, con dependencia sensible de las condiciones iniciales, no hay simulación que te indique lo que sucederá, sino solamente lo que podría suceder”.

Tráfico cósmico

Según Batygin, la estabilidad del sistema solar depende de si sus planetas se trasladan en “órbitas bien ordenadas sin intersecciones” en las escalas de tiempo astronómicas. Eso se ve determinado por factores como el espacio entre las órbitas o la red de resonancia orbital entre los planetas. También es una cuestión de la física con una larga historia ya que el propio Isaac Newton se preguntaba si la gravedad eventualmente haría que las órbitas planetarias se rompieran.

Los físicos han hallado alguna respuesta a esa pregunta de Newton, sin que sea definitiva porque lo que se va conociendo sobre la estabilidad de nuestro sistema solar hace que surjan nuevas preguntas. Es algo que para Batygin es bastante claro, ya que estudió este tema durante décadas.
Hay una pregunta principal y preguntas derivadas sobre las dinámicas diferentes para los planetas interiores y exteriores. Este estudio en particular se centra, obviamente, en los exteriores y si ignoramos los procesos astrofísicos el sistema solar exterior es “notablemente estable”, afirmó Batygin. Por eso los científicos propusieron que para que Urano desaparezca en el caos harían falta 1 trillón de años (un 1 seguido de 18 ceros). Es más tiempo del que tiene hoy el universo desde que comenzó.

Inestabilidad terminal

Todo eso, por supuesto, comienza con un gigantesco “si…”, y cuando el caos astrofísico entre en escena la imagen “fracasa desde la base”, como escribió el equipo en su trabajo. El sol se acercará al final de su vida como estrella pero no perderá masa en paquetes prolijos de material estelar. Es más realista suponer que lo hará mediante eyecciones episódicas a lo largo del tiempo.

Estas sacudidas irregulares desestabilizarán las órbitas de los planetas más grandes dentro de los mil millones de años a partir de que el sol se transforme en una enana blanca, explicó Batygin. Para probar su hipótesis Batygin y sus colegas llevaron a cabo diferentes simulaciones que trataron a la inestabilidad del sistema solar más como “probabilidad que como pronóstico definitivo”, añadió.

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©Batygin et al., 2026

Evaluaron 672 posibles situaciones, con variables como el cuándo y el cómo perdería su masa el sol mientras se transforma en una enana blanca. Incluyeron situaciones en las que el sol perdía su masa de manera calma también. Pero aún así en el 96% de los casos estos hipotéticos sistemas planetarios decayeron en el caos dentro de los 3 mil millones de años a partir del momento en que el sol se convirtiera en enana blanca.

“Es decir que a medida que muera el sol, se llevará consigo al sistema solar exterior. La muerte del sol no es un evento al que sobrevivirán tranquilamente los planetas, sino el disparador para su destrucción orbital”, explicó Batygin.

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