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Ciencia

Hubo muchísimas suspicacias alrededor mientras que la NASA lleva semanas observándolo en silencio. Ahora mostrará al mundo las imágenes más reveladoras del cometa interestelar 3I/ATLAS

El tercer visitante interestelar de la historia cruzó el Sistema Solar con una actividad inesperada, y la NASA lleva meses siguiéndolo desde múltiples sondas y telescopios. Ahora, por primera vez, mostrará al público imágenes captadas desde distintos puntos del espacio que podrían redefinir lo que sabemos sobre estos objetos que llegan desde otras estrellas.
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El cometa 3I/ATLAS apareció el 1 de julio en las imágenes del observatorio ATLAS, un proyecto financiado por la NASA para detectar objetos potencialmente peligrosos. Bastaron pocos días para confirmar que este no era un cometa cualquiera: su trayectoria hiperbólica, su velocidad y la forma en que reflejaba la luz solar apuntaban a algo mucho menos común. Venía de fuera.

De fuera del Sistema Solar.

Un visitante que no pertenece aquí

No es un cometa más: la NASA mostrará imágenes inéditas de 3I/ATLAS tomadas desde todo el Sistema Solar. Y podrían revelar algo que nadie esperaba
© NASA, ESA, David Jewitt (UCLA); Procesamiento de imágenes: Joseph DePasquale (STScI).

Desde la llegada de ‘Oumuamua en 2017 y de 2I/Borisov en 2019, los astrónomos sabían que tarde o temprano habría un tercer visitante interestelar. Lo que no esperaban era que este sería especialmente accesible para la observación. 3I/ATLAS es lo suficientemente brillante, dinámico y estable como para ser seguido no solo desde la Tierra, sino desde distintos puntos del espacio donde la NASA tiene instrumentos activos.

Es ahí donde empieza lo verdaderamente interesante: por primera vez, un objeto procedente de otra estrella ha sido monitoreado desde varios ángulos del Sistema Solar al mismo tiempo.

Un evento en directo para mostrar las imágenes más completas de un cometa interestelar

El próximo 19 de noviembre, la NASA celebrará un evento en su Centro de Vuelo Espacial Goddard para revelar las imágenes que ha ido recopilando en silencio durante meses. A las 3 p.m. EST, la agencia mostrará capturas realizadas desde telescopios espaciales, observatorios en tierra e incluso instrumentos situados en otros planetas. El evento podrá seguirse en NASA+, YouTube, la aplicación oficial, la web y Amazon Prime.

No es un simple comunicado: es una presentación con responsables de alto nivel, como Amit Kshatriya, Nicky Fox y Tom Statler, científicos que normalmente solo participan cuando existe un interés científico excepcional. La NASA ya adelantó que cualquiera podrá enviar preguntas mediante el hashtag #AskNASA, y que habrá un experto disponible para entrevistas en español.

No es habitual que un cometa merezca un despliegue así. Pero este no es un cometa habitual.

El paso cercano a Marte y la oportunidad irrepetible

Aunque 3I/ATLAS no representará ningún riesgo para la Tierra —no se acercará a menos de 273 millones de kilómetros— sí protagonizó un encuentro especialmente valioso para los científicos. A comienzos de octubre pasó a solo 30 millones de kilómetros de Marte, una distancia que permitió que instrumentos ya presentes en órbita marciana lo captaran con una claridad inusual.

Esta coincidencia ha permitido obtener imágenes desde puntos completamente distintos del Sistema Solar. Mientras telescopios desde la Tierra lo observaban de frente, sondas en Marte y en la órbita terrestre podían registrar su cola, su coma y su comportamiento desde perspectivas que nunca antes habíamos conseguido con un objeto interestelar. La combinación de todas estas miradas es lo que la NASA está a punto de mostrar.

En esencia, es la primera vez que vemos un visitante de otra estrella iluminado desde varios ángulos, como si el Sistema Solar entero se hubiera convertido en un laboratorio tridimensional.

¿Qué espera descubrir la NASA con estas imágenes?

No es un cometa más: la NASA mostrará imágenes inéditas de 3I/ATLAS tomadas desde todo el Sistema Solar. Y podrían revelar algo que nadie esperaba
© International Gemini Observatory/NOIRLab/NSF/AURA/Shadow the Scientist.

El interés científico no es menor. Cada objeto interestelar que entra en nuestra vecindad es un fragmento arrancado de procesos muy distintos a los que dieron origen al Sistema Solar. Su química, su actividad y la forma en que responde al viento solar pueden revelar detalles sobre regiones remotas de la galaxia.

Los astrónomos quieren saber si la actividad de 3I/ATLAS —su cola, sus chorros de gas, su comportamiento térmico— se parece a la de los cometas que nacieron junto a nuestro Sol o si, por el contrario, muestra patrones desconocidos. También esperan identificar compuestos que podrían provenir de un sistema estelar completamente distinto, lo que permitiría comparar cómo se forman los bloques químicos en otras regiones del cosmos.

La clave de todo es la combinación: imágenes simultáneas desde diferentes misiones y longitudes de onda, algo que jamás se logró con ‘Oumuamua ni con Borisov. Ese mosaico es lo que podría ofrecer respuestas nuevas sobre la naturaleza de los cuerpos interestelares.

Lo extraordinario no es el cometa: es la oportunidad

El paso de un objeto interestelar por nuestro vecindario ya es un evento raro. Poder seguirlo de manera coordinada desde diferentes plataformas del Sistema Solar es una ocasión científica que ocurre quizás una vez en una generación.

La NASA lleva semanas observándolo en silencio, sin adelantar qué ha encontrado. Ahora, por primera vez, mostrará las imágenes que podrían convertirse en el mayor registro visual de un visitante interestelar hasta la fecha.

Y quizá, entre todas ellas, encontremos una pista sobre cómo se forman los mundos más allá de nuestro Sol.

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