A medida que la transición energética global gana impulso, las naciones están buscando aprovechar los océanos para producir energía limpia. Sin embargo, China ha tomado una delantera significativa, expandiendo su influencia sobre los océanos bajo el pretexto de generar energía renovable. Pero, ¿es este realmente el propósito o hay intereses más profundos detrás de esta expansión?
Energía limpia de los océanos: una promesa de sostenibilidad

El aprovechamiento de los océanos para la producción de energía limpia es una alternativa prometedora para la transición energética global. Fenómenos naturales como el viento, las olas, las corrientes y las mareas pueden transformarse en electricidad a través de diversas tecnologías. La energía eólica marina, por ejemplo, ha ganado popularidad, con aerogeneradores instalados en alta mar, donde los vientos son más fuertes y constantes que en la tierra.
Esta tecnología permite aprovechar grandes extensiones de océano sin interferir con zonas terrestres habitadas. Otras formas de energía renovable provenientes del mar incluyen la energía undimotriz (de las olas) y la energía solar flotante, que utiliza paneles solares en grandes cuerpos de agua, no directamente de los océanos.
China se apodera de los océanos: ¿es solo energía limpia?
En los últimos meses, China ha demostrado un creciente interés por los océanos, especialmente tras el descubrimiento de un «tesoro» bajo el mar de China. A principios de este año, la empresa estatal China Energy Investment conectó la granja solar marina más grande del mundo a la red eléctrica. Este parque solar marino está ubicado a unos 8 km de la costa del distrito de Kenli, en la provincia de Shandong, y se expandirá a 3,000 plataformas distribuidas en 1,200 hectáreas de superficie oceánica.
Con una capacidad estimada de 1,800 GW al año, este proyecto cubriría las necesidades energéticas de alrededor de 2.7 millones de personas. Además, se utilizará la estructura para instalar piscícolas, lo que también refuerza el control de China sobre el espacio marino.
El control de China sobre las energías renovables y los océanos

China ha sido un líder indiscutido en el desarrollo de energías renovables, con un enfoque particular en la energía solar. Desde campos solares en desiertos hasta parques solares flotantes en embalses y mar abierto, el país ha aprovechado su vasto territorio para avanzar en la producción de energía limpia. Sin embargo, la energía solar fotovoltaica en alta mar aún enfrenta obstáculos, como las discrepancias entre políticas provinciales y las altas inversiones iniciales.
A pesar de estos desafíos, la experiencia y las investigaciones continuas de China en el sector solar fotovoltaico podrían permitirle superar las dificultades y dominar este nuevo sector energético en los océanos.
La encrucijada de China: energía limpia o dominio global
China se encuentra en una encrucijada. Por un lado, está lista para aprovechar el enorme potencial de la energía solar en alta mar, y por otro, enfrenta desafíos normativos y de infraestructura que podrían retrasar su avance. Mientras tanto, sus ambiciosos proyectos en los océanos están consolidando su control sobre estos vastos espacios marítimos, una estrategia que podría cambiar no solo la producción de energía sino también la dinámica global del poder.
La pregunta es: ¿realmente se trata de un impulso por la energía limpia o de una forma de dominio geopolítico? China está trabajando arduamente para responder a esta pregunta, mientras sus proyectos continúan expandiéndose.