Imagen: Zhao Chuang

Hasta 215 huevos fosilizados de pterosaurio, muchos de ellos con embriones perfectamente preservados. El increíble hallazgo encontrado en China abre la puerta a muchos de los secretos de este antiguo reptil volador en su etapa más temprana.

Para ser más exactos, los investigadores desenterraron 215 huevos con embriones preservados de la familia Hamipterus tianshanensis, lo cuales se alimentan de peces, proporcionando una nueva comprensión del llamado primo de los dinosaurios, incluida la evidencia de que sus bebés nacieron sin poder volar y que necesitaban de cierta atención parental en sus inicios.

Tal y como explican los investigadores que desenterraron esta enorme cantidad de huevos, los Hamipterus tianshanensis eran una especie cuyos adultos tenían una cresta sobre un cráneo alargado, dientes puntiagudos y una envergadura de más de 3,5 metros. También fueron los primeros vertebrados voladores de la Tierra. De hecho, las aves y los murciélagos aparecieron más tarde.

Los cientos de fósiles de Hamipterus adultos junto con los huevos se encontraron en Uygur, Xinjiang, un hallazgo que probablemente convertirá a esta especie del período Cretácico que vivió hace 120 millones de años en la más comprendida de todos los pterosaurios.

Algunos de los huevos fosilizados encontrados. EPA

Los huevos, de hasta 7,2 centímetros de largo, eran flexibles con una capa externa fina y dura marcada por grietas y fisuras que cubrían una capa interna de membrana gruesa, muy parecida a los huevos blandos de algunas serpientes y lagartos modernos. Los investigadores creen que pueden llegar a estar presentes hasta 300 huevos en la zona, algunos enterrados bajo los fósiles expuestos.

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En cuanto a los primeros descubrimientos sobre la vida de este réptil volador, “los huesos embrionarios indicaron que las patas traseras de un bebé Hamipterus se desarrollaban más rápidas que los elementos cruciales del ala, como el húmero”, según explicó el paleontólogo Alexander Kellner.

Además, “algunas aves podían volar el mismo día en que salían del huevo, mientras que otras necesitaban un largo período de cuidado parental. Nuestra conclusión es que un bebé Hamipterus podía caminar, pero no podía volar”, asegura el paleontólogo Shunxing Jiang.

El equipo cree que estos pterosaurios vivían en una colonia bastante grande, cerca de un gran lago de agua dulce. Kellner citó evidencias de que las hembras se juntaron para poner huevos en las colonias de anidación, y luego fueron regresando a lo largo de los años al mismo sitio.

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También sospechan que tanto los huevos como los restos de jóvenes y adultos fueron arrastrados desde algún punto de anidación durante una tormenta hacia el lago, espacio donde fueron preservados y posteriormente fosilizados. [ScienceAlert]