Durante décadas, miles de personas aseguraron escuchar un misterioso sonido que nadie más parecía percibir. Lo que para algunos era una simple molestia, para otros se convirtió en un problema capaz de afectar el descanso, la concentración y la calidad de vida. Ahora, una investigación científica ofrece la explicación más sólida hasta el momento y cambia la forma en que se entendía este fenómeno que desconcertó a especialistas durante más de medio siglo.
Un misterio sonoro que se extendió por todo el planeta
Durante más de 50 años, un peculiar sonido de baja frecuencia intrigó tanto a científicos como a quienes aseguraban escucharlo. Popularmente conocido como «El Zumbido», este fenómeno comenzó a registrarse de manera formal en la década de 1970, cuando numerosos habitantes de la ciudad de Bristol, en el Reino Unido, denunciaron la presencia de una vibración constante que parecía no tener un origen evidente.
En un principio, las sospechas recayeron sobre instalaciones industriales cercanas. Se creyó que los sistemas de ventilación de algunas fábricas podían ser los responsables del ruido, pero las inspecciones técnicas descartaron rápidamente esa posibilidad. A pesar de ello, las quejas continuaron y el fenómeno comenzó a despertar un creciente interés.
Con el paso de los años, los testimonios dejaron de concentrarse en una sola ciudad. Nuevos casos aparecieron en Southampton, Plymouth, Swansea y Londres, mientras que durante la década de 1990 comenzaron a registrarse reportes similares en Estados Unidos. Posteriormente, personas de Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Noruega y Sudáfrica también describieron la misma experiencia.
Actualmente, las estimaciones indican que cerca del 4% de la población mundial podría experimentar este tipo de percepción sonora. Mientras algunas personas apenas notan un leve murmullo, otras describen un ruido persistente que afecta el sueño, provoca fatiga e incluso genera un importante impacto en su bienestar diario.

Las teorías que intentaron explicar el extraño fenómeno
La dificultad para identificar una fuente concreta alimentó durante décadas toda clase de hipótesis. Algunos especialistas apuntaban a formas de contaminación acústica de muy baja frecuencia, mientras que otros relacionaban el fenómeno con el tránsito, instalaciones industriales, líneas eléctricas, tecnologías electromagnéticas o incluso procesos naturales como el viento y el movimiento de las olas.
La falta de respuestas también abrió la puerta a explicaciones mucho más especulativas. Entre ellas aparecieron teorías vinculadas con fenómenos atmosféricos poco conocidos e incluso interpretaciones relacionadas con supuestas actividades extraterrestres, que contribuyeron a aumentar el interés del público por este misterio.
La repercusión cultural fue tal que el tema trascendió el ámbito científico. En 2024, la BBC estrenó la serie dramática The Listeners, una producción inspirada en personas que conviven con este desconcertante sonido y las consecuencias psicológicas y sociales que puede generar en sus vidas.
El estudio que cambió la forma de entender el zumbido
La explicación más convincente llegó gracias a una investigación publicada en la revista científica PLOS ONE. El trabajo fue encabezado por el profesor Markus Drexl, de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, junto a un equipo que buscó determinar si las personas realmente estaban captando sonidos externos imperceptibles para la mayoría o si el origen del fenómeno se encontraba dentro del propio sistema auditivo.
Para ello, los investigadores analizaron a 28 voluntarios alemanes mediante diferentes pruebas destinadas a evaluar su capacidad auditiva y su sensibilidad frente a sonidos de muy baja frecuencia.
Los resultados mostraron un patrón claro. En la mayoría de los participantes, la percepción del zumbido no estaba relacionada con una fuente externa, sino con un tipo de tinnitus de baja frecuencia. Esto significa que el sonido es generado por alteraciones en el sistema auditivo y luego interpretado por el cerebro como si proviniera del ambiente.
Aun así, los científicos evitaron descartar completamente otras posibilidades. Según los investigadores, podrían existir casos aislados en los que determinados sonidos ambientales extremadamente débiles sean percibidos por personas con una sensibilidad auditiva poco común.
Un avance importante, pero todavía sin una solución definitiva
El tinnitus es una condición caracterizada por la percepción de zumbidos, pitidos o sonidos persistentes sin que exista un estímulo externo que los produzca. Se trata de un trastorno relativamente frecuente y puede aparecer por múltiples causas, como la exposición prolongada a ruidos intensos, el envejecimiento del sistema auditivo o determinadas afecciones médicas.
Diversos músicos de renombre han reconocido públicamente convivir con esta condición después de años de presentaciones a altos volúmenes. Entre ellos figuran Dave Grohl, Brian Johnson, Pete Townshend y el fallecido Ozzy Osbourne, quienes explicaron que el tinnitus forma parte de su vida cotidiana.
Aunque el nuevo estudio permite comprender mucho mejor el origen del llamado «Zumbido» y ofrece una explicación científica para la mayoría de los casos, el desafío ahora pasa por desarrollar tratamientos realmente eficaces. Por el momento, quienes experimentan esta percepción sonora continúan sin una cura definitiva, aunque el conocimiento obtenido representa un paso importante para futuras investigaciones y posibles terapias.
[Fuente: La Nación]