Colossal Biosciences, una compañía conocida principalmente porque busca recrear genéticamente a representantes de varias emblemáticas especies extintas, anunció esta semana que ha logrado grandes avances hacia la des-extinción del tilacino o tigre de Tasmania.
El tilacino era un marsupial carnívoro que se declaró extinto en 1936 tras décadas de ser cazado y perder su hábitat. En un comunicado de prensa Colossal informó que la reconstrucción del genoma del tilacino se ha completado en un 99,9%, con 45 brechas restantes que buscan cerrar con la secuenciación que harán en los próximos meses.

El año pasado un equipo de investigadores que no pertenecía a Colossal recuperó el ARN de un tilacino – algo inaudito en cuanto a especies que se han extinguido – y por su logro se ganaron el reconocimiento de la Feria de Ciencias de Gizmodo. En un comunicado de Colossal la compañía afirmó que pudo aislar largas hebras de ARN de un espécimen de tilacino de 110 años preservado en etanol.
En 2022 Colossal declaró que intentaría “des-extinguir” al tilacino. Como no hay tilacinos vivos, la des-extinción en realidad se refiere a crear una especie que represente al animal original. Esas especies son reemplazos y jamás serán 100% tilacinos o mamuts o dodos, pero la ingeniería logrará que se vean iguales y que funcionen en el mismo nicho ambiental. El plan de Colossal es reintroducir esas especies representativas a sus hábitats o a lo que más se les parezca en la actualidad.
Una copia casi idéntica
Al tilacino se lo llama comúnmente tigre o lobo de Tasmania, a pesar de que el tilacino no está emparentado ni con los tigres – felinos – ni con los lobos – caninos. El tilacino era el único miembro del género Thylacinus cynocephalus. Para des-extinguir al animal la compañía planea editar genéticamente las células de un ratón marsupial o dunnart, el pariente cercano vivo del tilacino, para obtener el an imal que más se le parezca.
Aunque el genoma reconstruido se supone que sería casi perfecto, habrá parte de la genética que se perderá, como sucedió con la rata de la Isla de Navidad que otro equipo de investigadores utilizó como caso de estudio en el prospecto de des-extinción. Un miembro de ese equipo, ahora parte de la junta consejera de Colossal, le dijo a Gizmodo en 2022 que “el mundo no necesita más ratas, y el dinero que costaría hacerlo lo mejor posible podría usarse en cosas mejores como conservar a cosas que están vivas”. Hay eticistas y expertos que argumentan que aunque el animal se vea igual al tilacino eso no significa que Colossal haya des-extinguido al animal, que se extinguió por la caza indiscriminada después de que se acusara al tigre de Tasmania de depredar el ganado.