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Espacio

La Fuerza Espacial estadounidense ya tiene un arma capaz de apagar satélites desde la Tierra y preocupa a las potencias rivales

El sistema de guerra electromagnética se diseñó para bloquear las señales de naves espaciales adversarias.
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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En el arsenal de la Fuerza Espacial hay un arma nueva: un dispositivo que lanza rayos electromagnéticos que silencian a los satélites enemigos en el espacio.

El Sistema de Contra-comunicaciones Meadowlands desarrollado por L3Harris Technologies se sumó a la flota de sistemas militares de guerra electromagnética el 8 de junio, según anunció recientemente la Fuerza Espacial.  El dispositivo tiene capacidad para “detectar, negar, disrumpir y degradar la capacidad del adversario en defensa activa de objetivos de fuerzas conjuntas”, creando una “zona de silencio”, según informó la Fuerza Espacial.

La reciente adquisición destaca la atención militar de los EE.UU. en la guerra espacial, con fuertes inversiones en la capacidad de la Fuerza Espacial para contrarrestar los ataques enemigos en órbita.

Bloqueo espacial

Meadowlands es el nombre de una antena en forma de plato que se monta sobre un carro con ruedas y que se ha diseñado para ubicarse a bordo de una aeronave de envergadura. Es una versión actualizada y más compacta del Sistema Block 10.2 de Contra comunicaciones de la Fuerza Espacial, un sistema basado en Tierra y diseñado para interrumpir la comunicación de los satélites.

El nuevo sistema antisatélite emite rayos de radiación electromagnética apuntando a las naves espaciales de los adversarios, bloqueando sus señales de subida y bajada con lo que esencialmente, las silencia. La contra señal de Meadowlands se diseñó para apuntar directamente a la antena receptora de un satélite adversario. Como resultado, ese satélite ya no podría ser capaz de recibir comandos o de procesar telemetría, lo que interferiría con sus funciones básicas, y con las operaciones de su hardware y software.

Hay otras armas antisatélite que se diseñaron para causar daño físico a sus objetivos utilizando el impacto cinético para colisionar con satélites en el espacio, creando enormes nubes de basura espacial y complicando el ya complejo escenario. En 2022 EE.UU. adoptó una política autoimpuesta de prohibición de las pruebas antisatélite, incentivando a otras naciones a hacer lo mismo.

El nuevo sistema de la Fuerza Espacial crea efectos “reversibles” al interferir con el software de un satélite sin crear nubes de basura espacial.

Guerra en el espacio

En declaraciones, la Fuerza Espacial hizo referencia a la operación Midnight Hammer en que se atacaron tres instalaciones nucleares en Irán el 22 de junio de 2025. Los sistemas de guerra electromagnética como el Meadowlands se usan para crear una zona de silencio que interrumpe las comunicaciones del enemigo en la operación de fuerzas conjuntas.

“Nuestros Guardianes están en la primera línea de las operaciones conjuntas por lo que sumamos capacidad para que logren su objetivo con éxito”, declaró el Coronel de la Fuerza Espacial de EE.UU. Ángelo Fernández, comandante de la Misión Delta 3, Guerra Electromagnética Espacial. “Continuamente buscamos modificar capacidades para modernizar nuestra flota y permitir que nuestros Guardianes ejecuten mejor sus misiones bajo comando y apoyando a los objetivos de EE.UU”.

Los sistemas de comunicación satelital se han convertido en parte vital de las batallas modernas, y las armas antisatélite acompañan la evolución. El mes pasado la Fuerza Espacial simuló un escenario de peligro orbital, lanzando un satélite casi sin aviso previo para interceptar a otro en respuesta a peligros urgentes provenientes del espacio.

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