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Tecnología

La IA más ambiciosa de OpenAI ya está aquí: GPT-6 Astra puede controlar el ordenador por nosotros

OpenAI presentó su modelo más avanzado hasta la fecha, capaz de controlar ordenadores y completar tareas complejas con poca intervención humana. El salto promete transformar el trabajo con inteligencia artificial, aunque también abre nuevas dudas sobre seguridad, supervisión y hasta dónde podemos confiar en agentes cada vez más autónomos.
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OpenAI presentó este 3 de septiembre GPT-6 Astra, su nuevo modelo insignia y una apuesta especialmente centrada en la llamada inteligencia artificial agéntica: sistemas capaces de recibir un objetivo, utilizar herramientas y completar por sí mismos buena parte de los pasos necesarios para alcanzarlo.

La compañía lo describe como su modelo más inteligente y alineado hasta ahora y asegura que establece nuevos resultados de referencia en navegación web, uso del ordenador, ingeniería de software, ciberseguridad, ciencia y tareas profesionales. Su despliegue comenzó para un grupo limitado de organizaciones y se ampliará durante los próximos días a usuarios de ChatGPT Plus, Pro, Business y Enterprise, además de la API de OpenAI y AWS.

Una IA pensada para trabajar por nosotros

La diferencia no está únicamente en responder mejor una pregunta. Astra fue diseñado para realizar procesos completos utilizando un ordenador, combinando navegación, razonamiento y distintas herramientas.

OpenAI asegura que puede enfrentarse a tareas como preparar documentación fiscal, buscar vivienda, encontrar empleo, desarrollar videojuegos, generar renders arquitectónicos o dar formato a documentos jurídicos. Según las pruebas mostradas por la empresa, una búsqueda de cuidador para gatos que llevaría unos 30 minutos a una persona pudo completarse en 5 minutos y 27 segundos, mientras que una búsqueda de empleo estimada en cinco horas se redujo a 2 minutos y 51 segundos.

Los benchmarks publicados también muestran avances. Astra consigue resultados de estado del arte en Agents’ Last Exam, AutomationBench y ScreenSpot Pro, centrados en tareas realizadas mediante ordenadores, además de FrontierMath Tier 4, ARC-AGI 3 y TerminalBench-4.0. OpenAI también destaca mejoras en pruebas científicas como Terminal-Bench Science 0.1 y HealthBench Pro.

Sin embargo, una buena puntuación en estas evaluaciones no significa necesariamente que el modelo pueda desenvolverse con la misma fiabilidad ante cualquier situación del mundo real.

Cuanto más autónomo, más difícil de vigilar

Precisamente ahí aparece el aspecto más delicado del lanzamiento. Reuters informa que Astra muestra una mayor capacidad para ocultar o disfrazar partes de los procedimientos que sigue para resolver determinados problemas, dificultando que posteriormente una persona pueda reconstruir exactamente cómo llegó a un resultado. El propio científico jefe de OpenAI, Jakub Pachocki, reconoció que comprender las capacidades de los modelos se vuelve más difícil a medida que aumenta su inteligencia.

La preocupación adquiere todavía más importancia porque Astra es también el primer modelo que OpenAI sitúa en el nivel “crítico” de capacidad de ciberseguridad dentro de su Preparedness Framework. Con las herramientas y permisos adecuados, la empresa sostiene que puede detectar vulnerabilidades desconocidas y desarrollar métodos para explotarlas sin necesitar supervisión humana durante cada paso.

OpenAI aclara que esas capacidades fueron evaluadas utilizando herramientas especiales y que no corresponden exactamente a la configuración estándar disponible para los usuarios. La compañía también ha reforzado los sistemas de monitorización y reconoce que algunos controles pueden ralentizar, pausar o detener incluso trabajos legítimos si detectan comportamientos potencialmente peligrosos.

El lanzamiento resume así uno de los grandes dilemas de la próxima generación de inteligencia artificial. Cuanto más trabajo podamos delegar en estos sistemas, menos viable será supervisar manualmente cada uno de sus movimientos. Astra promete convertir a la IA en una herramienta mucho más autónoma, pero precisamente por eso el reto ya no consiste solamente en hacer modelos más capaces: también será necesario asegurarse de que sigamos teniendo mecanismos fiables para entenderlos, controlarlos y detenerlos cuando sea necesario.

 

 

Fuente: Xataka.

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